Trabajar cansa

Letra pequeña, cabreo grande

"Estamos entusiasmados con la victoria de España, y nos alegramos de poder devolver a nuestros clientes el dinero que pagaron por sus dispositivos." -Comunidado de la empresa TomTom-

 

Lo de "léete bien la letra pequeña" es uno de esos consejos que nuestros padres nos dan desde pequeños, del tipo "ve por la sombra" o "no hables con extraños". La letra menuda de las promociones comerciales, tan diminuta a veces que requiere lupa, es fuente habitual de decepciones pero también de reclamaciones de los consumidores. Uno cae seducido por la letra grande y luego se entera de que, una vez más, nadie da duros a cuatro pesetas.

Estos días le ha ocurrido a algunos, tras el triunfo de la selección en el Mundial. Varios fabricantes que habían prometido devolver el importe de lo comprado si España ganaba, se han enroscado en la letra pequeña y dicen que ah, se siente, hubieran leído bien todo lo que ponía el anuncio. En algún caso ni siquiera había texto ilegible, sino que remitían a una web, que es una forma más sofisticada de letra pequeña. Así le ha pasado a algunos compradores de un televisor Toshiba o un navegador TomTom, que se alegraron doblemente con la victoria deportiva y ahora se enteran de que había que rellenar un formulario o registrarse en la web.

Toda promoción lleva su letra pequeña, lo mismo las ofertas de vacaciones que la tarifa telefónica o el producto bancario. Y si no la lleva, la buscamos y rebuscamos, y nos mosqueamos si no aparece.

No sólo la publicidad usa letras pequeñas que dan disgustos. La política está llena de ellas, la legislación ni les cuento, y la justicia es toda ella una sucesión de letras pequeñas que además exigen traducción. Días atrás, por ejemplo, conocimos un adelanto de la sentencia del Constitucional sobre el Estatut. A muchos les pareció mala, pero hubo que esperar a la letra pequeña del texto íntegro para completar el cabreo, incluidos unos votos particulares que parecían escritos hace medio siglo.

Las reformas económicas que el Gobierno está cociendo también llevarán letra pequeña, y habrá que estar muy atentos a lo que salga del Congreso en materia laboral, pensiones y cajas. Si ya los anuncios previos quitan el hipo, no quiero pensar qué encontraremos cuando acerquemos la lupa.