Para Tomás Gómez no hay ‘fair play’

“Yo soy Tomás Gómez, quiero ser candidato del PSOE. Los que me conocen saben que mi fortaleza psicológica no es de roca, es de kryptonita.” -Tomás Gómez, Secretario General del PSM-PSOE-

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Si alguien pensaba que la pasión por el juego limpio que últimamente recorre el deporte con intenciones moralizantes, iba a acabar contagiándose a otros ámbitos, ya vemos que no es el caso de la política. Ahí está Tomás Gómez, que se está quedando solo en el primer puerto: no sabemos si se le ha salido la cadena, ha pinchado, tiene una pájara o es que nunca tuvo piernas para disputar una gran vuelta, pero lo cierto es que no le esperan ni los de su equipo, que lo ven como un lastre que les puede hacer perder una minutada en meta.

Como el otro día en la Fórmula 1, a Tomás Gómez le ha pedido el equipo que se eche a un lado para dejar pasar a otros más rápidos, pero él hace como que tiene el pinganillo estropeado y no oye bien las órdenes. Y mientras se ponen zancadillas y se meten el dedo en el ojo, por delante se escapa Esperanza Aguirre, ésa que considera el ‘fair play’ una patraña de niñatos, y que ha demostrado tantas veces su capacidad para el juego sucio contra propios y ajenos.

Fïjense que Aguirre hasta deja pasar la oportunidad de hacer sangre: “Yo en los asuntos de otros partidos no entro”, dijo ayer, casi conteniendo una risilla como la del perro Patán. Sabe que no necesita malgastar un minuto, le basta dejar que el canibalismo del PSM siga su curso, que ya rematará ella a quien quede en pie.

Y es que, una vez desatada la gresca, ya no sabemos quién tiene más opciones de ser devorado por Aguirre en las elecciones: si Tomás Gómez, que a su bajo tirón suma ahora el descrédito en sus filas, o cualquier paracaidista que será visto como una imposición desde arriba, y será triturado por TeleEspe en cuanto ponga pie a tierra.

Hace dos meses nadie quería una candidatura madrileña que olía a quemado, y de repente ahora hay tortas por pasar primero. Todo esto a diez meses de las elecciones, y después de años de una oposición mansa que sólo sabe dispararse al pie. No sé qué pensar: o el PSOE no se toma muy en serio Madrid, o le va bien mantener en lo alto al coco Aguirre, que tantos votos da fuera de la Comunidad y además fastidia a Rajoy.