Trabajar cansa

Un día en la subasta

"Es probable una bajada de más escalones en la nota de calificación cuando termine nuestro examen de la deuda soberana irlandesa." -Informe semanal de la agencia Moody’s-

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Hoy martes hay subasta de Letras del Tesoro, y pienso pasarme por ella. No crean, es sólo curiosidad, para ver cómo es una subasta de ésas y poner cara a los pujadores. Siempre me he preguntado quiénes son los que pujan por un Picasso en Sotheby’s, o quiénes son los subasteros que se hacen con los pisos embargados, así que entenderán que ahora quiera saber quiénes son los figuras que se han estado embolsando los 3.000 millones de sobrecoste que desde mayo ha pagado España por sus emisiones de deuda.

Claro que, ya que estoy en la subasta, igual me pica el gusanillo y levanto la mano para unirme a la puja, que tengo unos eurillos que no sé dónde colocar. Total, ya me dirán dónde encuentro un producto financiero con la rentabilidad que tienen las emisiones de deuda pública. En el caso de la española, los intereses que se pagan han crecido hasta un 100% en las letras a 6, 12 o 18 meses. Y con toda garantía de cobro, pues si las cosas se ponen feas vendrá el rescate europeo para avalar que los acreedores cobren.

Pensándolo mejor no sé si ir a la subasta, que me conozco y luego me pierdo; que en cuanto vea el dinero fácil va a salir el cabroncete que llevo dentro y me voy a poner a lanzar rumores maliciosos por las esquinas: que si España se parece a Grecia como dos gotas de agua, que si he oído a dos banqueros hablando de corralitos, que si las cuentas públicas están maquilladas y esto es una ruina que no se tiene en pie…

Es decir, extender la desconfianza sobre la economía española, para que al Tesoro le cueste más colocar la deuda. Más o menos lo que vienen haciendo los "mercados", y con mucho éxito. Vean Irlanda, donde el bono a diez años ha llegado al 9% de rendimiento. Cómo resistirse a una tentación así.

Si veo que funciona, compraré más deuda, y si hace falta le pediré dinero prestado al Banco Central Europeo, como hacen esos bancos que con una mano cogen dinero barato del BCE y con la otra compran deuda cara. Un negocio perfecto. Y si las cosas me van mal, confío haber engordado lo suficiente como para que no me dejen caer y me rescaten. Abran paso, que voy.