Trabajar cansa

Ay, si no llegamos a ganar el Mundial

"Pero el año nos deja también alegrías, realizaciones y esperanzas, incluidos numerosos triunfos inolvidables en la historia de nuestro deporte." -Mensaje de Navidad del rey Juan Carlos-

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¿La noticia del año? Si me piden una respuesta inmediata, a bote pronto, me sale sola: la victoria en el Mundial. Y eso que yo no soy nada futbolero, pero me están convenciendo estos días entre todos. La coincidencia es absoluta en los medios al elaborar sus resúmenes del año, destacar las noticias principales y señalar protagonistas. La imagen del año, mil veces repetida, es el momento en que los jugadores levantan la copa. Hasta el rey nos lo recordó colocando la foto en su discurso de navidad.

Ante tal unanimidad –en los medios y en la calle-, uno se pregunta cuál habría sido la noticia más importante, la imagen, el principal protagonista de 2010, en caso de que no tuviéramos un Mundial para endulzar las amarguras. Porque el valor lenitivo del triunfo  rinde servicio hasta hoy, consiguiendo que el año sea recordado, hoy y para el futuro más próximo, como el año del Mundial, en vez del año de los recortes sociales, el año en que la crisis la pagamos los de siempre, o el año en que Europa comenzó a desmantelar el Estado de Bienestar.

Por muy futboleros que sean coincidirán conmigo en que es un poco triste que la noticia más feliz del año, lo mejor que nos ha pasado en 2010, sea haber traído la copa a casa. Escuchando el entusiasmo con que todavía hoy lo recuerdan muchos, cualquiera pensaría que no es sólo lo más importante que le ha pasado a España, sino lo más importante que le ha pasado a muchos españoles en su vida.

Habrá quien lo vea bien, y se alegre porque el futbol haya hecho más soportable un año aciago: "por lo menos nos llevamos una alegría". Otros nos preguntamos, insisto, qué habría pasado sin ese gol, sin esa victoria, sin esa copa. Qué habría pasado si el triunfo no nos hubiera hecho más soportable la crisis, las amenazas, los recortes.

No sea que al final tengan razón los que decían, medio en broma medio en serio, que la diferencia de movilización social entre España y Francia está en que nosotros ganamos el Mundial mientras que los franceses hicieron el ridículo. Y cuidado, que el año que viene no hay ni Mundial ni Eurocopa. Qué peligro.