Trabajar cansa

Relájense y disfruten: es sólo un 'stress test'

"Puedes tener resentimiento, pero tienes que desear que le vaya bien a tus ricos, porque eso empuja a todos hacia arriba." -Luisa Kroll, editora de la revista Forbes-

.

Tal vez no se han dado cuenta, pero en las dos últimas semanas hemos sido sometidos a pruebas de resistencia. Sí, como los famosos ‘stress test’ para los bancos, pero en este caso para nosotros, para los trabajadores. Se trata de comprobar nuestra capacidad de aguante, para saber qué resistencia tenemos (si es que nos queda alguna) antes de pasar a la siguiente fase de reformas y ajustes.

Aunque ni los recortes del último año, ni los billones destinados en todo el mundo a salvar el sector financiero, ni la facilidad con que se han ido de rositas los responsables de la crisis han encontrado hasta ahora mucha reacción en los trabajadores (una huelga aquí, otra allá, unas cuantas manifestaciones, pero todo aislado y discontinuo), todavía debe de haber quien tema que en cualquier momento prenda el "¡Indignaos!", y se nos acaben hinchando las narices del todo. Así que, para comprobar si estamos a punto de estallar o más bien desinflados, han decidido hacernos unas sencillas pruebas de resistencia.

El test ha sido muy fácil: se trata de acumular en unos pocos días unas cuantas noticias indignantes, y esperar a ver cómo reaccionamos. Las noticias han sido: el aumento de los beneficios de las grandes empresas y la gran banca en el último año (con récords históricos de ganancias en algunos casos); el aumento medio de un 20% en las retribuciones de los altos ejecutivos de las compañías que cotizan en el IBEX (hasta ganar casi un millón de euros al año de media); y la publicación de la lista Forbes, donde comprobamos que los supermillonarios han ganado más todavía (19 de los 20 primeros de la lista han aumentado su fortuna, y hay 214 nuevos milmillonarios).

Ya está, era sólo eso: exponernos a unas cuantas noticias que de por sí son insultantes, pero que en las actuales condiciones de paro, empobrecimiento y recortes sociales, podrían incendiar las calles. Pero ya ven que no, que hemos superado el ‘stress test’ con sobresaliente, sin inmutarnos. Me alegro de vernos tan tranquilos. Prueba superada, está claro que aguantaremos lo que nos echen.