Trabajar cansa

Democracia con lupa

"Las candidaturas de Bildu serán analizadas con una lupa, con dos y, si hace falta, incluso con un microscopio."-Antonio Hernando, secretario de Política Municipal del PSOE-

.

Ya sabemos que las listas de la coalición Bildu van a ser revisadas a la manera de los forenses de las series policíacas. Primero dijo Rubalcaba que usarían la lupa, y otros pidieron dos lupas, y de mayor aumento. Si no es suficiente se aplicará microscopio, y si aun así no ven nada, recurrirán a los rayos X y a las pruebas de ADN para revisar hasta el último pelo.

Pero nada de eso será necesario si se quiere tumbar unas cuantas listas. Teniendo en cuenta cómo han funcionado otras anulaciones, bastaría un simple vistazo, sin ninguna tecnología óptica. Es verdad que la presencia de EA lo complica, y que la coalición ha rechazado la violencia con todas las letras; pero la teoría de la "contaminación" y la del "entorno del entorno" hacen que una ley ya de por sí flexible, la de partidos, aguante lo que le echen.

Lo de la "contaminación" ya basta para que las listas brillen en la oscuridad sin que haga falta echarles un químico en el laboratorio de CSI. En anteriores decisiones judiciales se aceptó como criterio que si un candidato había figurado en listas anteriormente anuladas, ya era radioactivo y contaminaba la nueva lista, aunque él no hubiese sido el motivo de aquella anulación ni hubiese causa contra él. Una mancha que además no se borra, de modo que si hoy anulan una lista de Bildu, sus miembros contaminarán futuras listas.

Lo mismo sucede si uno ha militado en algún partido ilegalizado, o si ha estado implicado en un proceso judicial: se convierte en agente infeccioso que contagia a sus compañeros de lista. Así visto, sería milagroso que la izquierda abertzale tuviese a estas alturas militantes que soportasen la prueba del algodón, porque además la contaminación no se cura, estás quemado de por vida.

Que la derecha política y mediática hace del asunto una baza electoral, es obvio, como también lo es que el PSOE resiste mal la presión de la derecha, y acaba también sobreactuando. Pero entre unos y otros, y con la inestimable colaboración del poder judicial, van a conseguir que sea la democracia la que no resista la lupa.