«Esto es democracia, y no lo de Sol»

“Se ha hablado mucho de que hay que escuchar al pueblo, y ayer los ciudadanos hablaron donde deben hacerlo: en las urnas.” -Esteban González Pons, vicesecretario de Comunicación del PP-

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Si todavía se puede hablar hoy de dos Españas, tal vez sean las que el domingo por la noche ocupaban la calle en Madrid separados por apenas un kilómetro. A la misma hora que miles de ciudadanos participaban en una asamblea en la Puerta del Sol, otros miles celebraban la victoria del PP en la calle Génova. En ambos sitios había pancartas, gritos e ilusión, pero ahí se acaban las coincidencias.

Entre los lemas más coreados frente a la sede del PP, destacó uno: “Esto es democracia, y no lo de Sol”, al que seguía otro más agresivo: “Puerta del Sol, disolución”. Ayer las valoraciones de los dirigentes populares y sus medios afines insistían en el mensaje: “¿No decían que había que dar la palabra a los ciudadanos? ¡Pues mira lo que dicen los ciudadanos cuando hablan en las urnas!”, presumían algunos, dando por buena la apuesta de los días previos, cuando la derecha mediática echó un pulso a los acampados convirtiendo el lema de “Democracia real ya” en un “Democracia real hoy”, “Que hablen las urnas”, o “La hora de la democracia”, según titulaban el domingo los tres principales diarios de derecha.

En la misma línea, los tertulianos más hostiles al movimiento 15-M celebraban la poca presencia de gente en las acampadas ayer por la mañana (lunes laborable), pronosticaban una pronta evaporación de las mismas por falta de apoyo, e instaban a que la autoridad las disolviese en caso contrario. Era evidente el ánimo revanchista en los comentarios: una forma de decir a los que protestan contra el sistema político, la ley electoral, el bipartidismo y la partitocracia, que si no quieres arroz, dos tazas.

De esta forma algunos pretenden ampliar la victoria del domingo: el PP no sólo habría vapuledado a Zapatero, sino que además habría derrotado a los “indignados” que piden más y mejor democracia. De forma que lo del domingo no era ya sólo un referéndum revocatorio contra Zapatero, sino también contra los “antisistema”, y por supuesto ambos los ganó el PP.

¡Y todavía habrá quien votó creyendo que se trataba de elegir alcalde!