Los indignados, al rescate

“Estamos creando falsas expectativas cada vez que hablamos de la dación; no se pueden cambiar las normas a mitad del partido.” -Ana María Fuentes, diputada del PSOE-

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Mientras los ministros de Economía europeos debaten el próximo rescate para Grecia –es decir, el rescate de los bancos acreedores que hacen negocio con la debacle griega-, y al tiempo que el Banco de España se prepara para rescatar con dinero público varias cajas de ahorros –a las que sólo se saneará para venderlas mejor, nada de nacionalizarlas-, esta mañana se producirá otro rescate en Madrid, aunque éste no saldrá en el Financial Times.

Los ex acampados de Sol, que desde que dejaron la plaza están en ebullición y con una intensa agenda para los próximos días, han convocado a todos los ciudadanos indignados a acudir a un domicilio del barrio de Tetuán para paralizar el desahucio de una familia que no puede seguir pagando la hipoteca.

El movimiento 15-M se suma así a una forma de activismo que comenzó en Cataluña, con la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, que en los últimos meses ha logrado detener una docena de desahucios. Y el de hoy no será el último, pues crece el número de familias expulsadas de sus casas por no poder hacer frente a unas hipotecas que, a menudo, se contrataron en condiciones abusivas. Sólo en el primer trimestre de este año más de 15.000 familias se quedaron en la calle por este motivo.

Y esta vez nadie podrá acusar a los indignados de hacer más ruido que propuestas, pues el 15-M ha tomado como bandera un debate que la citada Plataforma lleva tiempo agitando, y al que se han sumado ya decenas de ayuntamientos con mociones en el mismo sentido: la exigencia de un cambio legislativo que regule la dación en pago, para que la deuda se cancele con la entrega de la vivienda, y no ocurra como hasta ahora, que encima de cornudo, apaleado: te quedas sin casa, y además debes seguir pagando al banco de por vida.

Ayer los indignados se sumaron a la Plataforma para detener un desahucio en Barcelona y ocupar un banco en Valencia. Como ya dije hace unos días, si siguen por ese camino pronto habrá quien les invite a regresar a las acampadas, antes de que vayan a más sus rescates.