Trabajar cansa

Un clamor que sólo oye el PP

"Lo que los españoles desean es que Zapatero diga en el debate que se marcha, que convoca elecciones y devuelve el poder a los ciudadanos." -Esteban González Pons, vicesecretario de Comunicación del PP-

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Hagan la prueba: salgan a la calle con una pancarta y pidiendo a gritos elecciones anticipadas, y ya verán qué éxito. Creen un grupo de Facebook, o un hashtag tipo #eleccionesanticipadasya, y verán cómo triunfan. Láncense a vender pulseritas con alguna combinación de colores que signifique "exijo el adelanto de las elecciones", y ya verán cómo se forran.

Pues no. No hay ambiente, la verdad. Por mucho que el PP insista –lo hará hoy en el debate- en que hay un clamor ciudadano, es un clamor bastante discreto. En cuanto te sales del círculo de los peperos incondicionales, se acaba el entusiasmo.

Del 15-M ni les cuento. Tras tantas asambleas y manifestaciones, no recuerdo ni una pancarta o lema que pida el anticipo electoral. Se ve que el malestar ciudadano, el que sale a la calle a manifestarse y el que se queja en el bar, no se muere por meter otra vez la papeleta.

Y no porque no tengan ganas de cerrar el capítulo Zapatero. Al contrario, el descontento con su segunda legislatura es general, así como la sensación de que no da más de sí, y hasta el temor de que en nueve meses es capaz de soltarnos otro par de reformas. Así y todo, no tenemos prisa, pues lo que viene detrás es como para esperar sentado.

En ésas estamos muchos: deseando que Zapatero salga de la Moncloa, pero temiendo que llegue Rajoy. Sí, hay otras opciones. Pero de aquí a diez meses, sin cambiar el sistema electoral y la relación de fuerzas, parecemos condenados a elegir entre un gobierno del PP con mayoría simple o uno con mayoría absoluta.

El 15-M todavía está muy verde para dar un vuelco a ese futuro inmediato de alternancia bipartidista, y por ahora la contienda electoral no está entre sus intereses. En cuanto a la izquierda a la izquierda del PSOE, mucho tiene que correr de aquí a marzo para llegar juntos y con fuerza.

Oigo a muchos comentar que estaríamos mejor sin gobierno, como los belgas. No es cierto, pues tienen un gobierno en funciones, pero gobierno al fin. Pero ese deseo es otra expresión de un desencanto que va a más.