Trabajar cansa

La hora de la verdad

 

Llega la hora de la verdad, el momento que llevamos semanas esperando, la cita crucial que marcará nuestras vidas en el futuro inmediato para bien o para mal.

Es cierto que no es la primera vez que nos enfrentamos a algo así, ni será la última, y hemos perdido la cuenta de cuántos encuentros similares ha habido en el último año y medio. En todos los casos se anunció como una cita histórica, pero aún así, pese a que previsiblemente habrá otra similar dentro de unos meses, llegamos a ésta con expectación y no pocos nervios.

Es mucho lo que nos jugamos, hay quien dice que el resultado puede ser decisivo, definitivo incluso. De ahí que todos los ojos estén puestos sobre sus protagonistas. No sólo los españoles, que seguramente somos los que más tenemos que ganar o perder, y los del resto de europeos, sino en realidad medio planeta está pendiente de lo que allí ocurra, millones de personas que contendrán la respiración durante varias horas, hasta conocer el resultado. De ahí que la presión sea máxima para los protagonistas, que deberán esforzarse para estar a la altura de las expectativas.

Se prevén horas de tensión, de incertidumbre, y tal vez a algunos les pese la responsabilidad, aunque en momentos así es cuando se ve la madera de la que está hecho cada uno, quiénes son los verdaderos líderes. Las posiciones están muy enfrentadas, las declaraciones previas han calentado el ambiente, reaparecen viejos agravios, y por todo ello cabe pensar que esta vez el pulso sea más duro que otras veces, una auténtica batalla donde cada uno se preocupará por defender lo suyo para no salir derrotado.

Y cuando todo haya terminado, habrá quien se sienta satisfecho pero también muchos decepcionados. Qué le vamos a hacer, el fútbol es así, unas veces se gana y otras se pierde…

¿Cómo dicen? ¿La cumbre europea? Ah, no, yo estaba hablando del Madrid-Barça de mañana. ¿Qué? ¿Que han pensado que yo estaba hablando de…? Vaya, perdonen el malentendido. Déjenme un minuto y les cuento algo de la cumbre europea. Uf, qué pereza. A ver: "Llega la hora de la verdad, el momento que…"