Trabajar cansa

¡Mira, el rey ha guiñado un ojo!

 

Lo que no inventarán los monárquicos para mantenernos delante del televisor otra nochebuena más. Como el año pasado la audiencia del discurso del rey tocó fondo, este año ya tenemos anzuelo para remontar el share: ¿hará alguna mención a Urdangarín?

Hace un par de años lo intentaron por la vía mobiliaria: avisaron días antes de que habría "novedades" para "modernizar" la retransmisión del mensaje, y así nos picaron el gusanillo, aunque luego todo quedó en un jardín de fondo y poco más, el mismo atrezo entrañable (árbol, belén, foto) y los mismos mensajes obvios que a buen seguro repetirá hoy: sumar voluntades, remar todos juntos, superar diferencias…

Este año el morbo con que intentan revertir el desinterés creciente (no sólo hacia el discurso, sino hacia la propia monarquía) está en comprobar si el rey dice algo sobre el grano corrupto que le ha salido. Los buenos monárquicos saben hacer de la necesidad virtud, y por eso estos días, cuando más bajo está el crédito de los Borbones, nos aumentan la dosis de Familia Real en todos los medios, convencidos de que en asuntos de realeza el share equivale a aceptación, como bien saben sus colegas británicos, que han hecho del escándalo una de sus fortalezas.

Como nadie espera esta noche un tirón de orejas al yerno, tocará interpretar los posibles dobles sentidos de cada frase, los énfasis, silencios y hasta la gestualidad, todos a la caza del momento Urdangarín. "Mira, ha hecho un parpadeo prolongado al mencionar a su familia". "¿Has visto cómo se removía ligeramente en la silla al hablar de las dificultades que estamos atravesando?" "Yo creo que cuando ha dicho la palabra ‘urdimbre’ era un guiño para que todos entendiésemos Urdangarín."

Lo que sí podemos adivinar es la forma en que el discurso será valorado mañana por la muy leal y mayoritaria prensa monárquica. Siguiendo el peloteo de las últimas semanas, cabe esperar grandes palabras mañana a toda portada: "El Rey de todos los españoles", "El Rey da una lección de dignidad", "El Rey, más guapo que nunca", o directamente "Viva el Rey". Manquepierda.