¿Convocamos ya la huelga?

 

Por ahora sólo hay algo seguro: el viernes se aprobará una reforma laboral. A partir de ahí, todo especulaciones y filtraciones interesadas que nos tienen en vilo y nos preparan para encajarla: unos hablan de un pulso entre el poli bueno Montoro y el poli malo De Guindos; otros avanzan que facilitará a las empresas con dificultades (es decir, todas) despidos low cost; la ministra no suelta prenda pero dice que no llegará la sangre al río; los enterados pronostican una reforma contundente para ablandar a Merkel en lo del déficit…

Y en medio los trabajadores, esperando al viernes para saber si va sólo de susto o si es de muerte, y sin tener muy claro qué pasará en ese caso: ¿le haremos a Rajoy esa huelga que dice merecer?

Si sobre la reforma tenemos dudas, con la huelga ni les cuento: ¿Debemos esperar a que nos convoquen, o la convocamos nosotros? ¿Nosotros quienes? ¿Y cómo andamos de fuerzas para una movilización que no sea sólo para cubrir el expediente (pues en tal caso sólo serviría para que Rajoy presumiera de reformador implacable en Europa)?

A primera vista, la impresión es que andamos más bien justitos. Cuatro años de crisis, paro, miedo, movilización discontinua y despiste sindical no nos tienen precisamente con la máquina a punto. Ayer leí dos datos que ayudan poco: la precariedad bate récords, con contratos cada vez más cortos; y el año pasado hubo más enfermedades laborales sin baja que con baja. Precarios que no saben si el mes que viene les renovarán, y que van a trabajar estando malos, no parecen los mejores candidatos para una huelga.

Que cuando más necesaria es una huelga, peores son las condiciones para hacerla, es algo normal y no debería llevarnos al derrotismo. Que no sea fácil no quiere decir que no se pueda. Y si los sindicatos no se ven con fuerzas, habrá que buscar nuevas vías de acción sin dejar de contar con ellos, que se trata de sumar. Algo se ha avanzado en las huelgas educativas en Madrid, donde han confluido sindicatos y asambleas autónomas, ensayando formas de organización más horizontales. ¿Lo intentamos? ¿Convocamos?