Traducción inversa

La foto con Obama

  De entre todas las cositas que el PP valenciano le pedía al Bigotes (su hada madrina particular), sorprende esa ansiada foto con Obama. Por favor, por favor, murmuraba Camps al oído del capitoste de la Gürtel en Valencia: quiero una foto donde salgamos Obama y yo mismo, los dos juntitos. No se entiende muy bien esta obsesión, la verdad. Al fin y al cabo, podría parecer lógico que Zapatero, por ejemplo, busque la complicidad fotográfica con el presidente norteamericano: ambos comparten, salvando las distancias, determinado bagaje ideológico. Pero ¿Camps? Este hombre está en las antípodas de lo que pueda representar Obama. Si el estadounidense quiere universalizar la sanidad pública, el valenciano quiere privatizarla; si el primero pretende renovar en profundidad la educación pública, el segundo la está hundiendo. Son sólo dos ejemplos. En realidad, la línea más lógica para el PP en el tema fotográfico (y en todos los demás) es la que va de Bush a McCain. Aznar, por ejemplo, disfrutó de lo lindo metiendo en campo sus pies encima de la mesa del tejano. Fue entonces cuando pronunció aquella célebre frase: "Ahora sí que se puede decir que he ganado la guerra" (aunque quizá esto lo dijera Franco tras la instantánea con Eisenhower, no se sabe).

  Pensando y repensando, sólo se me ocurre una cosa que Camps y Obama puedan compartir: su gusto por el inglés. Pero, claro, en el caso de Obama se trata simplemente de su lengua materna; para Camps, sin embargo, es esa lengua en que le hubiera gustado que se impartiera Educación para la Ciudadanía para boicotearla a placer. Una foto in english: ahora lo entiendo todo.