Traducción inversa

La Iglesia contra el Evangelio

Parece que el Congreso de los Diputados ha admitido a trámite la iniciativa de IU-ICV que pide reprobar las palabras del Papa en África contra el uso del preservativo. La propuesta tiene escasos visos de prosperar, aunque sin duda Ratzinger se merece ese rapapolvo. Sólidamente anclado en su reino escatológico, el Vaticano divulga impunemente su moral sexual, que asegura haber escuchado de los propios labios de Dios. Y si no te lo crees, vete a reclamar al paraíso.

  Todo esto es un poco penoso, porque es bien sabido que en el Evangelio Jesucristo sólo hace una referencia explícita a la moral sexual, y es precisamente para manifestarse a favor de alguien que contraviene la visión conservadora. Me refiero, por supuesto, al conocido pasaje (Juan, 8: 1-11) en que los fariseos preguntan a Jesús, para provocarlo, si es lícito aplicar la ley mosaica y apedrear a una adúltera. Pero entonces el hijo del carpintero se puso en pie (estaba entretenido en el suelo dibujando con el dedo) y les lanzó su famosa frase: "Aquel de vosotros que esté sin pecado, que sea el primero en arrojar una piedra".

  Todo lo que ha venido después, su pánico obsesivo ante el sexo, el aborto o el preservativo, es un invento de la Iglesia. Esos jerarcas endiosados, purpurados y anillados han convertido las escrituras en papel mojado. Si queda algún cristiano sincero, sólo cabría recomendarle lo siguiente: tenéis que olvidaros de la Iglesia y volver al auténtico Evangelio. Sólo así las palabras sagradas germinarán sin intermediarios para los creyentes honestos, como los grafitis que escribía Jesús en el suelo del Monte de los Olivos.

Más Noticias