Traducción inversa

Por qué y por qué no

Aunque el fútbol como espectáculo no me interesa –tampoco como "deporte"-, me fascinan algunos de sus rituales mediáticos y sus vuelos metafóricos. En los últimos tiempos, por ejemplo, es imposible no sacar conclusiones del duelo que mantienen los entrenadores del Madrid y del Barcelona. Ver a Mourinho y a Pep Guardiola después de un partido, en la sala de prensa, es contemplar a un país entero diseccionado y psicoanalizado a través de sus palabras. Son las dos Españas, qué duda cabe, las que se vehiculan en el discurso de estos dos caracteres antitéticos.

Supongo que sobre Mourinho y Guardiola se han escrito centenares de artículos, pero como yo no los he leído, escribo el mío con mucha tranquilidad. Inevitablemente, cuando los interrogan tras los partidos, siempre pienso en esta frase de George Bernard Shaw: "Algunas personas miran al mundo y dicen: ¿Por qué? Otras miran al mundo y dicen: ¿Por qué no?". Creo que no se puede explicar con más claridad las razones de uno y otro. Los que se exclaman "¿Por qué?" ante cada revés no entienden nada, todo les parece un extraño enigma, y quizá están firmemente convencidos de que existe una conspiración contra ellos. En cambio, quien ante las situaciones cambiantes profiere un "¿Por qué no?" es un aliado del medio, alguien que ve una oportunidad en cada rendija de lo real, un triunfador nato.

Dos Españas frente a frente: la vieja –la portuguesa- se agota en su suspicacia autoritaria y paranoica; la nueva es pragmática y no lleva plomo en las alas. Catalunya será independiente.