La trama mediática

¿Arde La Moncloa?

06-12.jpgMuy revelador, que el ultraliberal de nuevo cuño José García Domínguez hable en su artículo de Libertad Digital de ayer de "la barbarie pinochetista de los sindicatos de camioneros". Ayuda a interpretar las sonrisillas disimuladas y el sonido de manos frotándose que se percibe bajo las primeras páginas que muestran camiones en llamas y batallas a pedradas. Con la oposición política –léase Partido Popular– también en paro patronal, es bienvenido cualquiera que ponga en jaque al Gobierno. Ignacio Camacho lo celebraba de esta forma desde su columna de ABC: "Las estanterías vacías de los supermercados y el bloqueo de las carreteras resultan incompatibles con los dulces mantras del buen rollito y la ingeniería social, esos fetiches políticos con los que el poder se arrulla a sí mismo en la galbana de una pijoprogresía de diseño". Qué bien que estemos tan mal.

Para El Mundo, Cope y Libertad Digital, el único inconveniente de la huelga es que no pueden lucirse con el reflejo del llamado Juicio del bórico, su penúltima oportunidad para exprimir la teoría de que el 11-M fue obra conjunta de ETA y fontaneros socialistas. Con todo, no ahorran esfuerzo. Libertad Digital imitaba ayer en su editorial a Paco Martínez Soria en Don Erre que Erre: "Mucho se ha hablado sobre aquellos días de marzo y la posibilidad de que el PSOE y algunos de sus medios afines dispusieran de más información que el mismo Gobierno. El testimonio de Escribano encaja perfectamente con esa tesis".

Como se trata de un puzzle totalmente ajustable, también encajaba para El Mundo esta revelación al periódico de dos supuestos guerrilleros arrepentidos de las FARC: "Dos miembros de ETA nos enseñaron a montar bombas con móviles". Como conocen los iniciados en la trama paranoica, la conexión consiste en que los atentados del 11-M se cometieron por ese método que, según el diario de Pedro J. Ramírez, es una tecnología sujeta a copyright de ETA.

Tal vez a ustedes no les convenza, pero a Gotzone Mora sí. La antigua militante socialista lo dejó claro el miércoles en la tertulia nocturna de Cope: "Yo, de todas maneras, sigo pensando hoy lo mismo que pensaba aquel 11-M: que detrás de esto estaba ETA y el Gobierno, por las razones que después hemos visto, negociación tras negociación, enjuague tras enjuague, estaba también implicado en todo esto". Tenaz, muy tenaz.

Moa se reivindica
Mientras, Pío Moa acusa recibo en la entrada más reciente de su blog en Libertad Digital: "Me presentan sistemáticamente como ‘ex terrorista’, dando a la expresión el sentido de un estigma imborrable y olvidando convenientemente que en mis tiempos atacábamos a un régimen que ellos llaman tiranía genocida y a unos policías a quienes ellos trataban de torturadores y pistoleros (...). De ex terrorista me acusan los terroristas y admiradores de la cheka, y sus servidores mediáticos". Olvida explicar que esa tiranía genocida que menciona aparece en sus libros actuales como el régimen que salvó a España de la bota roja. Ex terrorista y amnésico, este Moa.