La trama mediática

El día después de la sentencia

06-18.jpgLibertad Digital ha puesto una especie de urna petitoria para recolectar mensajes de apoyo a su vicepresidente, Federico Jiménez Losantos. En el momento de escribir estas líneas, cerca de dos mil almas pías habían aportado su óbolo en forma de castizas expresiones como "Aúpa Federico, a por ellos, oe, oe, oe", "Viva Federico y viva España", o "Ánimo Federico y a por ellos, que son muchos pero muy cobardes". Ni un solo comentario crítico, todo loas anónimas y espontáneas, pura adhesión inquebrantable.

Ante tal suministro de árnica moral, el condenado por injurias y por imputar hechos falsos sigue el consejo de Isabel Pantoja y saca dientes y pecho: "Pues aquí estamos. O sea, usted, señora jueza, yo no sé si estará tranquila, contenta y satisfecha. Supongo que sí, enormemente", dijo en los primeros minutos de su homilía de ayer en Cope. Se tendrá que acostumbrar la magistrada Inmaculada Iglesias a que su nombre engrose la lista de acollejables por Losantos, junto al demandante Ruiz-Gallardón y, desde hace dos meses, a Mariano Rajoy, que por lo visto también ha tenido algo que ver con la sentencia. El dedo del locutor señalaba al gallego como uno de los causantes de su desdicha judicial: "Yo sólo sé que es el PP el que ha buscado y conseguido esta condena, es el PP de Rajoy y Gallardón por acción y de otros -que no quiero nombrar- por omisión".

Los humoristas de El Mundo Gallego y Rey delataban a esos innombrables. Convenientemente caricaturizados, Esperanza Aguirre y Eduardo Zaplana aparecían en la viñeta de ayer lavándose las manos en cada uno de los platillos de la balanza que sostiene la alegoría de la Justicia. En el editorial del mismo diario volvían a ser mentados elípticamente, aunque esta vez para dar rienda suelta al ego herido de Pedro J. Ramírez, cuyo testimonio en el juicio no salvó a su amigo Jiménez: "La sentencia da un salto en el vacío al sin tan siquiera motivar por qué concede más credibilidad a unos testigos que a otros", se quejaba del agravio comparativo el editorialista

 El PSOE como ejemplo

Lo curioso es que para el periódico la sentencia mereciera en la primera página un espacio mínimo y que el gran titular fuera el siguiente: "El 65% de los 350.000 militantes del PSOE ha votado a sus compromisarios". El significado de tan despistante enunciado había que buscarlo en el cuarto párrafo de la información: "El dato contrasta con la elección de delegados que hizo el PP para su XVI Congreso, que se celebra este fin de semana". Increíble, pero cierto: la recién adquirida inquina de El Mundo hacia el Partido Popular llega a tal extremo que no se duda en elogiar al eterno enemigo -el PSOE- si con ello queda más en feo el antiguo aliado.

Pero las huestes marianas no acusan el golpe, como prueba esta alabanza de Ignacio Camacho a Rajoy ayer en ABC: "Ha llegado vivo, virtualmente victorioso, a su semana crucial, saltando por encima de campos de minas y bajo un fuego de artillería que poco a poco ha ido remitiendo, debilitándose, quedándose sin munición y sin artilleros". Habrá que verlo