La trama mediática

Simiescas comparaciones

06-27.jpgCon el desparpajo que le caracteriza, el periodista Carlos Dávila dejó esta frase para la antología en su programa nocturno del miércoles en Radio Intereconomía: "Los monos son iguales que nosotros. Sencillamente, lo que pasa es que no podrán abortar". Minutos antes, su compañero de mesa, Jaime González, había sostenido que "casi todos los monos son más inteligentes que los mentecatos y los memos que han aprobado una medida de esta naturaleza". Se referían uno y otro a la aprobación en la Comisión de Medio Ambiente del Congreso de la petición al Gobierno para que se sume al Proyecto Gran Simio, que propugna la protección de estos animales basándose en su significativo parecido con los humanos.

En la práctica, la iniciativa sólo pretende acabar con las técnicas dañinas de investigación a que son sometidos los simios, con el trato vejatorio que reciben en algunos espectáculos y con su tenencia para fines comerciales. Sin embargo, alguien coló que se trataba de conceder derechos humanos a los primates, y los opinadores no se han resistido a revolcarse en el fango de la demagogia. "Yo pido que los embriones, que los fetos, sean incorporados en este proyecto Gran Simio y que, por lo tanto, no se produzcan las torturas que se producen y que quiere ampliar el Gobierno de España con esos abortos, con esa ampliación de la ley de plazos", reivindicó Isabel Durán en el mismo programa.

En terreno abonado para la comparación odiosa, La Razón resumía ayer lo aprobado con este titular en su página de editoriales: "Los simios ya tienen más derechos que un preso cubano". Libertad Digital, bajo el deliberadamente excesivo título "Un simio, un voto", también se apuntaba a señalar presuntos agravios: "Cuando muchas de las leyes promulgadas en España no respetan los derechos individuales de los ciudadanos, los socialistas y sus socios nacionalistas pretenden que se garanticen derechos exclusivamente humanos a los simios".

El Mundo, también en editorial, se entregaba a su propio tirabuzón argumental: "No deja de sorprender que con los muchos problemas que atraviesan actualmente los agricultores y pescadores, los miembros de la Comisión de Agricultura del Congreso dediquen su esfuerzo a intentar hacer del país de las corridas de toros el principal defensor de los monos". En la página siguiente, Federico Jiménez Losantos hacía su aportación a la puja: "¿Tienen derecho los militantes en minoría de cualquier partido que paste en el Presupuesto a la protección de sus derechos, como bonobos y gorilas?", preguntaba el turolense, arrimando el ascua a su obsesiva sardina antimariana.

Listas negras sindicales en Telemadrid

Tras la huelga en la radiotelevisión pública madrileña, Manuel Antonio Rico reapareció al frente de su programa en Onda Madrid con este recado a los convocantes: "Si tú decides trabajar en el momento que ellos [los sindicatos] quieren que se haga huelga, toman nota, tienen sus listas negras y claro, la gente que a lo mejor tiene su medio contrato o está esperando estabilizarse, dice ‘yo no quiero que se queden con mi cara’. Es comprensible". Y si haces huelga –pregunto–, ¿no toma nota la dirección?