La trama mediática

¿Cooperantes? No, gracias

Si alguna vez son secuestrados mundo adelante, no digan que son cooperantes. En lugar de clamar para que el Gobierno los rescate o de guardar silencio para facilitar su liberación, los columneros de corps serán los primeros en pedir que les rebanen el cuello. Mayormente los de pedete y regüeldo que se tienen por los provocadores más súper, más mega y más maxi, como Salvador Sostres, que ha dejado garrapateado en El Mundo lo siguiente sobre los miembros de Acció Solidaria raptados en Mauritania: "Seguro que estos tres cooperantes que se bajaron al moro como tantos otros, asistieron hace algunos años a las manifestaciones contra la globalización o la Guerra de Irak. Es el mismo público, la misma moral. La solidaridad ha sido en esta ocasión su pretexto como antes lo fue la paz. Se bajaron al moro y bien, fueron secuestrados por Al Qaeda. Nada nuevo bajo el sol, no hay ninguna novedad. ¿Qué cabía esperar? Los que cuando los trenes estallaron en Atocha salieron a la calle a manifestarse contra Aznar, ¿contra quién van a manifestarse ahora?". Cuento cinco -el número de letras de la palabra que mejor le cuadra al sujeto- y continúo. Uno, dos...

El ejército, según Martín Prieto

Y cinco. Prosigamos con otro rudo legionario de la pluma, Martín Prieto, que en su última descarga en La Razón protestaba porque la milicia española hace cosas medianamente útiles en lugar de repartir plomo que, por lo visto, es lo suyo. Lean: "Un Ejército para la paz tiene el mismo sentido que una funeraria para la vida, pero el Gobierno español se ha empeñado en convertir a nuestras Fuerzas Armadas en una ONG para apagar incendios forestales, socorrer inválidos y poner orden público en diferentes regiones devastadas por guerras anteriores". Ojalá hicieran eso que dice, Prieto. Ojalá.

No hay quien lo entienda. El antiguo rojerío pacifista pide baños de sangre mientras los que tenemos por más genuinos representantes de la caverna llaman a la armonía galáctica y anuncian el fin del capitalismo salvaje. ¿Que les ponga un ejemplo? Pues miren, Luis María Anson, que ayer mismo escribía en El Mundo sin atisbo de ironía: "Por eso el pueblo ha elegido a Obama, para que se abran los canales por los que discurra la distribución justa de la riqueza mundial y se termine la explotación del hombre por el hombre, de las naciones débiles por las fuertes, para que florezcan los cerezos en el jardín universal de la paz y la concordia". ¿Será la Navidad? Será.