La trama mediática

Los pantalones de la ministra

Ya tenemos otra cuestión de Estado. La decisión del Constitucional sobre el Estatut, la reforma de la ley del aborto, el pacto sobre Educación, y ahora... el atuendo de la ministra de Defensa cuando pisa el suelo del Palacio Real. ABC lo convirtió ayer, incluso, en materia bélica al titular "Chacón, guerra al vestido largo" una pieza con tufillo puritano donde daba a entender que no se habló de otra cosa en los corrillos de la Pascua militar. "La ministra de Defensa, Carme Chacón, volvió ayer a lucir pantalones en la recepción con motivo de la Pascua Militar celebrada en el Palacio Real, desatando la polémica por segundo año consecutivo", escribió un anónimo redactor. Vean en qué consistió la tal polémica desatada como una hidra: "Algunos de los asistentes al acto criticaron que volviera a lucir pantalón en lugar del preceptivo vestido largo". ¡Guauu!

Más comprensivo, El Mundo perdonaba el desliz a la ministra, aunque para ello tuvo que convocar una sanedrín de supertacañones de la moral, las buenas costumbres y el protocolo. Tal parece indicar la redacción del suelto dedicado a la cuestión: "La ministra volvió a evitar el vestido largo que se debe llevar -como señala el protocolo marcado por la Casa Real para la Pascua Militar y como hicieron el resto de mujeres civiles que acudieron a la celebración- y se enfundó en unos pantalones, una chaqueta y una blusa. Sin embargo, su imagen era muy formal y acorde a la solemnidad del acto castrense, como coincidieron los expertos consultados por este periódico". Estamos en 2010, se lo prometo.

Vacaciones en una cárcel danesa

La puesta en libertad del director de Greenpeace España tras veinte días en una cárcel danesa no cayó muy bien en la tertulia nocturna de Cope. Después de poner a escuadra durante unos minutos a Juan López de Uralde, Juan Pablo Colmenarejo -quién le ha visto y quién le ve- se descolgó con esta comparación a beneficio de obra: "Suponed que irrumpen en mismo Palacio Real danés con una pancarta 'Sí a la vida' o 'El aborto es un asesinato'. ¿Qué estarían diciendo todos los que están con una velita en la puerta de la embajada de Dinamarca?" Les ahorro la respuesta, aunque les cito lo que uno de los presentes en la animada charleta, Ramón Pérez Maura, había escrito esa misma mañana en ABC: "En toda esta historia del activista López de Uralde pasándose la Navidad a costa del Estado danés, sorprende bastante cómo algunos se rasgan las vestiduras".