La trama mediática

El dedo de Aznar

Les pareció muy divertido aquella vez que un piquete de pezqueñines agaviotados le montó el cirio a Felipe González en la Complutense. ¡Y qué jolgorio, unos años más tarde, cuando a Juan José Ibarretxe lo sacaron a gorrazos de la Universidad de Granada! Ahora, sin embargo, no les hace tanta gracia que al asalariado de Murdoch le suelten cuatro frescas -tal vez fueron cinco, de acuerdo- cuando se disponía a sentar su consabida cátedra del rencor en Oviedo. "Extremistas de izquierdas no han asumido aún que José María Aznar no es ya presidente del Gobierno y siguen insultándole como cuando lo era", contaba con su asepsia característica Libertad Digital.

Eso, como información. En el ramillete de cardos opinativos, Cristina Losada señalaba a la chavalería revoltosa: "Al igual que sus mayores son fieles a la perversa noción de que no hay más terroristas que aquellos que combaten el terrorismo. Si, como Aznar, son víctimas del terrorismo, con más motivo aún". Y luego, en primer tiempo de saludo ante el nuevo héroe de Vetusta, añadía: "Lejos de inclinar la cabeza y pedir perdón por existir, Aznar saludó a la hostil afición con un gesto que el periódico mentado [El País] califica de insultante". Claro, claro, lo que estaba haciendo el prohombre de Quintanilla era mirar si le habían crecido las uñas.

 

Cruz de millones

 

Hablando de dedos trempantes que dicen "monta aquí y pedalea", vean el que parece llevar incorporado un editorial de ABC que sea vanagloria del pastón que le hemos dado, crucecita en el IRPF mediante, a la Iglesia católica: "En pleno debate parlamentario sobre la ley del Aborto y con guiños permanentes del PSOE hacia el laicismo radical, muchos contribuyentes se sienten impulsados a reforzar su apoyo a la Iglesia, víctima de maniobras partidistas que merecen un rechazo contundente".

Chupaos esa, so progres, es el mensaje, por si no habían caído. Y aquí tienen una versión corregida y aumentada a cargo de Cristina López Schlichting desde Cope: "Uno de cada tres contribuyentes, el 34,3 por 100, ha decidido ignorar la propaganda anticlerical, las campañas contra el crucifijo y los programas y series que hacen mofa de la Iglesia, presentando a curas y monjas como inquisidores perversos para decidir, llana y simplemente, que ellos se fían de lo que ven. Querido contribuyente español, me quito el sombrero. La lucidez ha vencido a la propaganda". Suena a llámame perro y dame pan, ¿no?