La trama mediática

Odas de la peineta

Era previsible. Tras el dedo enhiesto de la versión pija de Malamadre, los mariachis del librepensamiento se han lanzado en tromba a componerle narcocorridos al capo del cartel del rencor. Ahí les va uno del juglar José María Marco en La Razón: "Quien más quien menos, muchos hemos compartido, más aún que apoyado la higa que Aznar dirigió a las crías fresquitas de fanáticos, que acabarían de terroristas si no fueran a colocarse de funcionario". Ándele, mi cuate. Y como remate, esto: "Se empeñan en decir que a Aznar se le daba mal la comunicación. Como se ha demostrado de nuevo, la comunicación es de lo que mejor sabe hacer".

Ante una pieza así, al bardo Alfonso Ussía sólo le queda el segundo puesto en los juegos florales aznaríticos. Su loa, también publicada en La Razón, no merece más: "Pues a mí, qué quieren que les diga, me gustó la peineta de Aznar. Resulta curiosa la manía que le tienen a este hombre los paniaguados del presumible progresismo. Le llamaban 'asesino' unos mamarrachos y respondió con una higa monumental. Libertad de expresión y de opinión".

Fuera de concurso, reservamos una mención especial para Ignacio Camacho, que tiró de ironía en la columna pro-higa que escribió en ABC. El mérito está en que esta vez bajo los adoquines del sarcasmo sí se adivina la playa de lo verosímil. Vean: "Un comportamiento típico de la derecha, tan autoritaria, tan despótica, tan acostumbrada a mandar a tomar por culo al discrepante. Esa derechona cerril, rancia, hosca, estrecha, intolerante, que no admite un abucheo ni entiende la espontaneidad expresiva de los chavales porque está habituada a que no le levanten la voz. Incapaz de un gesto de buen rollo". Irá de coña, pero es certero.

El Mundo, clasificado X

Pongan dos rombos, que entramos en territorio tórrido. ¡Menudo morbazo tiene la crisis! ¿Que me lo haga mirar? Díganselo a Pedro Jota, que en su última carta-sábana nos presentaba la situación económica tal que así: "Es el paradisiaco Infierno en el que la Contessa Vampira -arreos, plumas y maquillaje luciferinos, caderas como autos de choque, mostrador exuberante, pezones bañados en purpurina- nos presenta a la anfitriona y organizadora del evento, Antonia Sautter". Tendrían que revisar el aire acondicionado de El Mundo porque no muy lejos de eso, Luis María Anson confesaba: "Tengo el día un poco cabrón, que no sabes, querido David, lo que jode cumplir años y ver cómo está Elsa Pataky". Uff...