La trama mediática

Nadie pitó al rey

Corríjanse los titulares que aviesamente proclamaron que los regios oídos de Don Juancar primero, El Campechano, fueron sometidos a suplicio por la turbamulta vascona en la final de basket del domingo. El sabueso Luis María Sherlock Anson ha hecho sus pesquisas y está en condiciones de asegurar en su columna de El Mundo que el concierto de viento del Bizkaia Arena tenía otra musa: "Los que en la final de baloncesto pitaban no lo hacían contra el Rey. Lo hacían contra España, contra la puta España". Vaya, nos quedamos más tranquilos.

También David Gistau, tomado recientemente como pupilo por el académico, le da la razón a su maestro de esgrima dialéctica unos centímetros de página más allá. Según su fino olfato -sin segundas, ¿eh?-, la bronca sonora iba dirigida "no tanto al Rey como a la encarnación simbólica de una nación lastrada por los complejos, en perpetuo repliegue, con espacios físicos y morales en los que no puede ni asomar sin que la maltraten odios de sílex que no son menos primarios porque les haya prestado cobertura la coartada progresista". Sí, seguro que los que silbaron tenían en la cabeza toda esa retahila teórica.

El Mundo y La Razón innovan

Son muy libres de tomarse en serio esas chafainas argumentales. Yo sólo les advierto que ambas venían en el mismo ejemplar de El Mundo que se abría en canal con este titular: "Hay nitroglicerina... es una putada, pero es la realidad". Era la segunda entrega de lo que parece una serie de encabezados lisérgicos que el día anterior se había iniciado con la siguiente joya: "¡Puff... Dinitotrolueno!" ¿No dicen que Tom Wolfe inventó el Nuevo Periodismo? Pues Pedro Jota, el novísimo. ¡Lo que da de sí el folletón visionario del 11-M!

La Razón, que no quiere quedarse atrás, también innova, pero en sus editoriales. El de ayer se titulaba "Líderes europeos en abortos". Picado por la curiosidad, uno empezaba a leer y se encontraba con esto: "Las cifras nos sitúan como el quinto Estado de los 27 en número de interrupciones". Ahora el líder es el quinto. ¡Bien por el Depor!

Si se han relajado, han hecho mal porque les he resevado como fin de fiesta un autorretrato sin bata de Hermann Tertsch encontrado en ABC. Ayer, 23-F, era día propicio para hablar de golpes militares, tan benéficos algunos, según él: "En Chile, la dictadura de Pinochet duró -cada vez más suave- unos quince años. Dejó un país que hoy es modélico en Latinoamérica". Y se queda tan ancho.