¡A por Papito!

13 Mar 2010
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Intolerable, lo de Miguel Bosé. ¿Lo que ha dicho de Cuba y su defensa avant la lettre del nuevo pimpampún oficial, Willy Toledo? No, en eso gasta de lo suyo. Lo que no tiene perdón es que se meta con el pobre de solemnidad Francisco Camps, que no gana ni para trajes, según revelan sus sangrantes extractos bancarios y el sumario de la Gürtel. Ándese con ojo Papito, que el justiciero de La Razón José Antonio Vera se la acaba de jurar por mancillar al mártir valenciano: “No se podía imaginar uno tanto entusiasmo prosoviético en el refajo de este cupletista faldero entregado al aplauso del castrismo. Hasta ahora sabíamos de sus ensueños ‘Zejijuntos’, pero vemos claro que lo que en realidad le pone a nuestro superhombre es la mojiganga comunista”.

Acostumbrado a su meliflua redacción de funcionario de prisiones de papel, debo reconocer que Vera se pone más guapo cuando se enfada. Hasta le ganaba por la mano al faltón oficial de su periódico, Alfonso Ussía, que esta vez no acertaba más que a calificar a Bosé y Toledo como “snobs, cejeros y estalinistas” en una columna de aluvión. Claro que si la comparan con la de César Alonso de los Ríos en ABC, les parecerá de Pulitzer. “Camaradas Toledo y Bosé” se titulaba la triste amalgama de líneas que rozaba lo patético cuando su autor aullaba: “¿Qué ralea llegamos a criar en mis tiempos de izquierdas?” Ni para converso vale.

Un paseíllo por la izquierda

Así baja la riada tóxica en los barrios altos de la diestra mediática. Imagínense los desagües del extrarradio. O mejor: no se lo imaginen, compruébenlo con sus propios ojos. Aquí tienen cuarto y mitad de las palabras vertidas sobre el artisteo progre en La Gaceta: “Con esta gente siempre es lo mismo: piensan que sólo ellos pueden disparar. Y cuando les devuelven el fuego y sienten cómo pica, se vienen abajo y luego tienen que venir los amiguetes a cambiarles el dodotis”. Firma un tal “Trasgo”, alias que podría ocultar a cualquier meritorio o, atendiendo al estilo pobretón, casi agramatical, al mismísimo Carlos Dávila, capo de la banda de la porra ideológica de la hijuela de Intereconomía.

Lo divertido del farfulleo es que lo cosechamos en una sección que viene a ser el equivalente de esta modesta Trama -se ha puesto de moda el género, qué le vamos a hacer- bautizada “Un paseo por la izquierda”. No me digan que no encuentran algo freudiano en tal nombre. Menos mal que es sólo tinta. Mancha un poco, pero no mata.