La trama mediática

La izquierda impotente

Nosotros pensando que se reivindicaba la dignidad, la Justicia y la memoria, y resulta que los que salieron este fin de semana a la calle únicamente estaban faltos de Viagra. Según el diagnóstico del sexólogo aficionado Martín Prieto en La Razón, los gritos y las pancartas eran sólo un síntoma. Vean de qué: "La frustración sexual y sentimental de quienes se manifestaron el pasado sábado al decadente grito de: 'No pasarán, no pasarán', cuando ya pasaron". No es Dios, sino Freud, el que está en todas partes.

Quiten la referencia inguinal, y comprobarán cómo se parece lo que acaban de leer a lo que escribe en El Mundo Raúl del Pozo: "Hay quien cree que van a entrar los nacionales de donde nunca se fueron". En resumen: que sí pasaron y que no han dejado de estar ahí. Una lección que deben aprender los perdedores de la guerra, junto a esta otra que los ganadores envuelven para regalo con papel de ABC: "Esta izquierda sectaria y gritona debe asumir el tiempo en el que vive España y adaptarse a los valores constitucionales, porque su momento histórico ha caducado".

Y si querían mártires, que hubieran escogido el bando correcto. Así podrían darse el lujo de dedicarles aleluyas sin que nadie les llamara guerracivilistas. Que tomen ejemplo de Cope: "Afortunadamente, en estos momentos de dificultad tampoco nos faltan hermanos que nos señalen con el ejemplo radiante de sus vidas el camino del verdadero amor a Jesucristo y al prójimo. Ahí están los mártires del siglo XX, muchos ya beatificados y algunos canonizados". Y los otros, chincha y rabia, en cunetas y barrancos.

Fútbol y toros

Menos mal que sigue habiendo cosas que nos unen a todos. El Barça, por ejemplo. Otro cantar es el porqué. Lean el de Luis María Anson: "Todos los aficionados queremos que el Barcelona gane para España la liga de Campeones". Se lo escribía desde El Mundo a Guardiola en una carta donde el académico volvía a recordar los motivos patrióticos por los que es hincha de determinado equipo: "Yo, mi querido Pep, soy, como Dios manda, del Athletic de Bilbao, que es el único equipo de primera que juega con once españoles".

Tras el fútbol, los toros. O la Filosofía, que es de lo que parece hablar El Mundo en un editorial dedicado a la cogida de José Tomás: "Es verdad que los toros tienen un componente de crueldad, pero ello no deja de ser un reflejo de la vida en la que triunfa el más hábil o el más fuerte". Darwin era taurófilo.