La trama mediática

¡Que viva Standard & Poor's!

Farolillos, guirnaldas, cohetes y charangas. Es fiesta en Carpetovetonia porque esa agencia de calificación con menos credibilidad que Lydia Lozano le ha quitado una cruz a la deuda española y las ruinas griegas nos aguardan. ¿Las griegas? ¡Ca! Hermann Tertsch, con su gorrito de cartón y su matasuegras, canturrea en ABC una comparación más tremendista: "Ahí estamos, junto a Haití, sumidos en el crecimiento, negativo, del Tercer Mundo, según los datos del FMI".

¿Y esto hay que celebrarlo? Por supuesto. Cuanto peor, mejor. La miseria nos librará del Maligno monclovita, sobre todo a los que ni les rozará porque tienen las alubias tan blindadas como el rostro. Brinden por ello con el opinador del pijama a rayas: "La verdad es que estamos en la puerta del corralito argentino y no hay guerra civil, fascismo, histeria revanchista ni niño muerto con los que despistar. Y que si nuestra oposición fuera menos vaga e incompetente en su política de comunicación, este Gobierno tenía que caer ya porque no hay país que resista esto sin hundirse para tiempo indefinido". Nos vamos al carajo, ¡qué bien!

Luminarias de la economía

Se lo tiene merecido Zapatero, por no hacer caso a los que saben. Una simple consulta a la futura Nobel de Economía Edurne Uriarte le habría bastado para ponerse en guardia. "Lo pensamos muchos observadores por la mañana y llegó la rebaja de Standard and Poor´s por la tarde", presumía en ABC la oraculina de Delfos, de sapiencia financiera sólo comparable a la de Cristina López Schlichting, que ha dado con la brillante solución a la bancarrota. La explicaba desde su cátedra de Cope en una sonrojante carta a un parado: "¿Que se podría ahorrar dinero y evitar que España vaya por el camino de Grecía? Ya lo sé, guapo, pero no quieren oír hablar de ello. Por ejemplo, de reducir a una las costosas vicepresidencias y quitar a Salgado y a Chaves; o de eliminar los ministerios superfluos de Vivienda e Igualdad". Tacita a tacita...

¿Cómo no se habrá dado cuenta antes el Gobierno? Pues porque "la izquierda española es de las más indigentes intelectualmente hablando de la Historia universal". No me miren a mi, que esa frase de dudosa sintaxis la escribió ayer César Vidal en La Razón. Y aún añadió: "Las izquierdas españolas, para nuestra desgracia, son seniles sin haber salido de la adolescencia; son ignorantes y ayunas de lecturas, y son vagas e incompetentes". Ahora que lo saben, pueden ir en paz.