La trama mediática

Rajoy es un tsunami

Se les hacen huéspedes los dedos demoscópicos a El Mundo y La Razón. Homenajeando a Karmele Marchante, que habría hecho aún más divertida la gansada eurovisiva, los papeles pedrojotianos proclaman: "Un tsunami sacude la intención electoral de los españoles". "Rajoy arrasa" celebra en cuerpo de letra mastodóntico el periódico de la mancheta azul los resultados del sondeo que le ha hecho a medida su gabinete de confianza. Con la copa en alto, el editorialista demuestra sus dotes de análisis: "El electorado valora positivamente la labor de oposición que los populares están haciendo en los últimos meses, una oposición responsable y coherente con sus principios, puesto que tanto el discurso de Mariano Rajoy como el del resto de los representantes populares ha sido siempre firme". Va a ser eso, fijo.

Con dos capítulos de adelanto, César Vidal descarta las elecciones anticipadas que su periódico promociona en cupones y propone un gobierno de concentración. Nacional, por supuesto, y que aproveche el río económico revuelto para otras pescas: "Debería congelar la futura ley de libertad religiosa, la ampliación del aborto, el adoctrinamiento de Educación para la Ciudadanía o la Memoria Histórica para centrar la actividad política en los problemas reales". Qué vivo.

Dávila y las colipoterras

A Carlos Dávila también le salen las cuentas de la lechera y salta alborozado en una columna de La Gaceta titulada "El momento de Rajoy". Con la finura acostumbrada, da por finiquitado a Zapatero: "¿Alguno de ustedes entregaría su limosna a un indigente que, con seguridad, sabe que se lo va a gastar en colipoterras, en porros o en alcohol de baratillo?"

No todos los columneros diestros están tan contentos. Desde el flanco extremo -lean Libertad Digital- José García Domínguez protesta por la promiscuidad de los suyos con la chusma roja: "Puro esperpento, la derecha toda, con sus escribidores a la cabeza, brinca hoy de júbilo viendo a Rajoy, Toxo y Méndez, al fin juntos y revueltos en el gran frente nacionalsindicalista contra el rigor fiscal y la Europa de los mercaderes, que rugiría el camarada Girón de Velasco".

Desde ABC, Mingote nos remata con una viñeta donde un niño dice: "Cuando sea mayor, no sé si optaré por ser militar siempre dispuesto a servir a mi patria y morir por ella o preferiré ser político nacionalista de los que se sirven de su patria para medrar y vivir a su costa mientras se pueda". Criaturita.