Mavi Marmara, justificaciones

Hoy sobran las apostillas. Les traigo una galería de autorretratos. Ustedes escogen los calificativos. Pueden empezar por la primera página de La Razón, que se abría ayer con este titular: “Trágico final de la flotilla de Hamas”. Ocupando tres cuartos de plana, cuatro instantáneas del video difundido por el gobierno que mandó abrir fuego contra el Mavi Marmara y este encabezado: “Así recibieron los ‘pacifistas’ a los soldados israelíes”. Un editorial, utilizando para titular nuevamente la fórmula “La flotilla de Hamas”, sentenciaba: “Conviene dejar bien sentado que es Hamas, un grupo calificado de terrorista por la ONU y la UE, el que está detrás de esa flotilla presuntamente humanitaria”.

En ABC, el editorialista escribía: “Las reglas -justas o no- estaban claras y los barcos y sus ocupantes zarparon sabiendo que estaban intentando una maniobra expresamente prohibida por las autoridades israelíes”. Unas páginas más allá, el analista Florentino Portero anotaba: “En la guerra asimética la distinción entre civiles y militares resulta inútil. Se trata de situar el conflicto allí donde interesa al atacante y donde más fácilmente pueda ser sometido el atacado”. Hermann Tertsch también hacía su aportación: “Si entran por Gaza estos supuestos pacifistas que son enemigos de Israel, se habría abierto el flujo de armas, no por túneles desde Egipto, sino por mar, gracias a europeos y turcos aliados de Hamas”.

‘Pacifistas’ armados

Libertad Digital señalaba en su editorial: “Todo indica que ha sido un enfrentamiento buscado a propósito en el que los ‘pacifistas’ iban armados y poseían un plan bien delimitado de cómo provocar primero y explotar después la tragedia. Nada nuevo”. En el mismo medio y bajo la firma GEES (Grupo de Estudios Estratégicos), podíamos leer: “La flotilla ha buscado el enfrentamiento con los israelíes, lo que explica la masiva presencia a fondo de activistas radicales de extrema izquierda y de islamistas y activistas relacionados con Hamás”.

El diario del Grupo Intereconomía, La Gaceta, interpretaba así lo ocurrido: “La flotilla que se dirigía a Gaza, enclave señoreado por Hamás, había sido advertida repetidas veces de que no podía entrar en el área bloqueada”. Unas líneas antes, el editorialista preguntaba: “¿Por qué se permite que un grupo islamista con vínculos terroristas haga llegar ayuda a Gaza?”

Promesa cumplida. Sin apostillas. Sólo citas literales. Júzguenlas ustedes.