La trama mediática

Fregonas para Israel

Segundo turno de limpieza de la sangre derramada en el Mavi Marmara. Fregona en ristre, Gabriel Albiac saca brillo en ABC a la hazaña de sus ídolos justicieros: "Israel defiende su territorio. Por tierra y por mar. No tiene otro. O combate o muere. Es la diferencia. Y no carece de lógica que nos dé tanta envidia". Agazapada tras los toneles de lejía aportados a la causa por el vetusto diario, Edurne Uriarte vuelca el agua sucia sobre los cadáveres. Ellos se lo buscaron, viene a decirnos la escribidora: "El islamoizquierdismo europeo está disfrazado de pacifismo, de humanitarismo o de identidades étnicas".

Aún falta el capitán de la brigadilla de lustradores, César Vidal, para convencernos, después de lo que hemos leído, de que los propagandistas son los otros: "Los terroristas siempre cuentan con el apoyo de unos medios de comunicación occidentales que los presentan como luchadores por la libertad contra presuntas potencias imperialistas como Estados Unidos o Israel", sentenciaba en La Razón. Como corolario, el periódico de la mancheta azul voceaba en primera: "Obama y la ONU no se suman al linchamiento contra Israel". Linchamiento. Eso ponía, se lo juro.

Promuerte y provida

Y también les doy fe de que bajo esa oda a la muerte, el portadista se travestía de provida y nos mostraba par a par la imagen de sendos fetos en una ecografía y en la ilustración que aparecerá en las cajetillas de tabaco para alertar de los riesgos de fumar durante el embarazo. "Sanidad permite abortar un feto de 14 semanas, pero lo protege del tabaco", decía el titular anexo. Por si la víscera del lector no se había excitado lo suficiente, un sumario remataba: "Los médicos denuncian que salen fetos en las cajetillas a la vez que la ley permite aniquilarlos". Triunfa lo gore.

Sin necesidad de caer en tanta casquería, El Mundo se marcó ayer una primera página muy divertida. "Los socialistas se ceban en los sueldos altos para ganar imagen", protestaba con indisimulado escozor en el bolsillo el titular de apertura. Tras el aperitivo, venía el chiste: "Zapatero se acoge al sermón de la montaña", se leía junto a una gran fotografía del presidente del gobierno y la alpinista Edurne Pasaban. ¿Lo captan?

Es malo, pero aún tiene menos gracia la rijosa chanza con que nos obsequió en La Razón Alfonso Ussía: "Leire Pajín ha engordado. Está admirablemente culonzuela, respingona, melocotona temprana". La boina hasta las cejas.