La trama mediática

Nacionalistas para agarrar

El Estado Mayor de Diestralandia ha activado el Defcon 2 ante el inminente peligro de una nueva conjura rojoseparatista. "Cumbre nacionalista: CiU y PNV deciden el futuro del Gobierno", atruena en primera La Razón. La sirena del frontispicio de ABC aúlla "El PSOE se vuelca para lograr los favores de los nacionalistas vascos", y en letras más grandes destaca la heroica resistencia del ocupante de Ajuria Enea: "Patxi López planta cara a Zapatero por sus coqueteos con el PNV". Que no espere kokotxas el leonés en la próxima fiesta de la rosa en Barakaldo. Buñuelos de gaviota, y gracias.

El Mundo añade el tinte melodramático. "Zapatero se agarra al PNV para llegar a 2012", titula, y deja para su editorial la prueba del algodón de la claudicación del naúfrago monclovita. Lean: "El PSOE lanzaba ayer mismo un guiño al PNV ante las dificultades que tiene para encontrar apoyos parlamentarios con los que llegar hasta 2012. A nadie escapa que relajar las medidas penitenciarias a los presos de ETA sería bien visto por los nacionalistas vascos". El raca-raca, que no falte.

Bono, separación de conveniencia

Mientras los taimados nacionalistas y los pérfidos socialistas gobernantes se disponen al amancebamiento de conveniencia, el presidente del Congreso anuncia su divorcio también guiado, no por el desamor, sino por el interés, según el perspicaz editorialista de La Gaceta. "La ruptura no hace sino acrecentar la sensación de que estamos ante otro apaño de conveniencia", se maliciaba el aspirante a tertuliano de Dónde estás, corazón, que añadía: "Hay que preguntarse si esta separación beneficia de algún modo la estrategia de disimulo que viene practicando Bono para no dar cuenta del origen de su sorprendente fortuna".

En Libertad Digital, baño de miel para la gran resolvedora del conflicto del metro madrileño: "Esperanza Aguirre ha sido plenamente coherente hasta el momento. Prometió sentarse a negociar y escuchar, y lo ha hecho, prometió tomarse muy en serio las demandas sindicales, y lo ha hecho". Puede. El que no parece muy coherente es el editorialista, que hace diez días suspiraba por una lideresa de hierro que pusiera firmes a los sindicalistas.

Y la última gragea por hoy, de La Razón, cuyos sabuesos han dado con la primera menor que ha abortado sin consentimiento paterno. "¿Qué miembro del Gobierno explicará a esa menor las consecuencias de un hecho que puede marcarla de por vida?", plañía un editorialista.