La trama mediática

Palabras gruesas

Habrá que reconocer a los sindicatos, esos de los que se dice que están en fase terminal, que conservan facultades para alborotar el gallinero diestro. Un vídeo paródico y una palabra gruesa les han bastado para tomar el monte alto y plantar la bandera de la huega general del día 29. "Toxo y Méndez presentan la gran putada", anunciaba en primera La Razón, subyugada por el vocabulario recio del secretario general de Comisiones Obreras. Bajo los efectos del mismo hechizo, El Mundo titulaba "Marchando una de gran putada", y se recreaba en uno de sus editoriales: "La huelga general es una 'gran putada', en efecto, porque es la demostración palpable del fracaso de los sindicatos en su aportación al desarrollo del país".

Mejor que no se hayan cansado del exabrupto, porque a Ignacio Camacho le ha debido de hacer especial gracia. Hasta media docena de veces lo reproducía con indisimulada delectación en su columna de ABC. Tres de ellas, en una misma frase, esta: "La huelga es, en efecto, una putada, una gran putada para todos: para sus convocantes, para sus sufridores y en general para un país que ya está bastante puteado".

El violento vídeo de UGT

Con el reloj opinativo retrasado, como casi siempre, Agapito Maestre vivía aún en la hora del vídeo de UGT. Su veredicto, solemnemente dictado en Libertad Digital, es que habría que prohibir la guasa protagonizada por David Fernández: "El 'humor' socialista, como el del vídeo de los sindicatos, es una forma agresiva, muy peligrosa por su violencia, que debería proscribirse de sociedades civilizadas, entre otras cosas, porque toda posible contestación a esa basura, degradación máxima del lenguaje político, nos obligaría e entrar en las reglas violentas de quienes utilizan ese humor", sentenciaba el belicoso filósofo.

Seguramente, Maestre hubiera preferido que el guión fuera de Antonio Burgos. ¡Ése sí que tiene gracia! Verán las agujetas en el estómago que les va a provocar un fragmento de lo que escribió ayer el ingenioso cómico sevillano en ABC. Hablaba -si es que a todo le encuentra la vuelta chisporroteante este hombre- del último comunicado de ETA: "Todos hablan de 'los encapuchados'. Pero nadie ha destacado que el comunicado de la vieja farsa lo leyó una tía, una nekane rabiosa, de éstas pelorratas teñidas de berrendo en colorado. O sea, que deben ser 'encapuchados y encapuchadas', como los 'trabajadores y trabajadoras» de Rodiezmo". Eso es arte.