La trama mediática

Una mezquita en un cuartel

Flojea Carpetovetonia, con la alabarda indecisa ante tanto frente como tiene abierto. ¿Huelga? ¿Elecciones catalanas? ¿Comunicado londinense? ¿Combate Gómez vs Jiménez? La Razón lo echa a cara o cruz y sale, por supuesto, la santa cruz, humillada una vez más por la sacrílega ministra Chacón. "Todos los impedimentos que se ponen a la Iglesia parecen transformarse en facilidades para quienes piden el uso del Castillo de Figueras para organizar oraciones durante el Ramadán", se santiguaba José Antonio Vera. "Dos ministros patinan con la Religión", señalaba uno de los nanoeditoriales del periódico de la mancheta azul a la titular de Defensa por dejar cuarteles a los musulmanes y a José Blanco por esto: "Otro ministro, Blanco, también se permitió la retórica religiosa y utilizó al Apóstol Santiago y la Virgen para atacar al PP. Mezclar la devoción con la política es inaceptable".

Otros dos más para el censo de enemigos de la Iglesia, adelantado en La Gaceta por el inquisidor aficionado Francisco José de la Cigoña. Miren si están incluidos en la alineación titular de los achicharrables en la hoguera: "Zerolos y Tamayos, Masiás y Queirugas, Comunidades de Base y Moceops, curas y monjas secularizados, proabortistas y partidarios del matrimonio gay, negadores de todo dogma y de toda moral, hacen un frente común en defensa de lo que rechaza la Iglesia".

El Tarot de Isabel San Sebastián

Se libran, ya lo ven, los nigromantes y los adivinos, favor que le hacen a Isabel San Sebastián, que después de leer las entrañas de la serpiente, nos augura en El Mundo el Apocalipsis: "Dejarán que los asesinos vuelvan al pesebre presupuestario y a la intimidación impune desde los ayuntamientos, amén de ir liberando a sus presos, con el argumento de que 'ya no son etarras' (ministro del Interior dixit) por más asesinatos que hayan cometido".

¿Recuerdan las soflamas de Hermann Tertsch con bata o americana desastrada en la televisión pública madrileña? Pues con esas credenciales se atrevió ayer a atizar desde ABC a Televisión Española: "la 'televisión pública', que podría llamarse 'TeleLukashenko'. Sólo en Bielorrusia hay en Europa una televisión que rezuma tanto paleoizquierdismo como la casita de Oliart".

Va la espuela, obsequio del polígrafo Arturo Pérez-Reverte en su carta de dimisión como organizador de la exposición Cádiz 2012: "Sé que al final acabaré ciscándome públicamente en la puta madre de alguien, y la liaremos".