La trama mediática

La huelga interminable

No se molesten en preguntar. Ya saben lo que hay hasta, por lo menos, una semana después del 29-S. Y eso que algunos amanuenses acusan ya el cansancio de pontificar sobre la misma idea. "Huelga a la huelga", provoca bostezos en ABC José María Carrascal. "El 29, inmovilidad de la movilidad", se hace el chisposo Antonio Burgos, también en el vetusto diario. Hasta Carlos Dávila se repite a sí mismo en sus anuncios del apocalipsis en La Gaceta: "Atención, que esto se está poniendo –no podía ser de otra forma– rojo. De rojo semáforo, o sea, de mucho peligro. Ellos, a parar el país y la gente, acochinada en casa. ¿Qué hará la Policía de Rubalcaba?, ¿se enfrentará a los piquetes? ¿A que no?"

Le va a doler al fiel lector de este humilde rincón de copia-pegas, pero esa bravata no le llega a la suela de la sandalia de la penúltima descargada en El Mundo por Federico Jiménez Losantos. Tarta va, y con mucho merengue: "En cualquier Estado de los USA, los presuntos sindicatos UGT y CCOO habrían sido puestos fuera de la Ley y tratados como delincuentes extremadamente peligrosos para la vida y la propiedad de las personas". Eso sí es golpear, aunque luego el turolense quedara en evidencia al demostrar que no sabe que Toxo no es alias sino apellido: "El cabecilla de CCOO apodado Toxo...", patinaba el castigador.

Las piernas de Julia Roberts

También piscineaba Alfonso Ussía al presumir que a Julia Roberts le han dado el Premio Donostia por su última película, cuando ese galardón se concede porque sí. Anécdota menor de su columna en La Razón, donde lucía más su inveterado machirulismo al describir a la novia de América: "Las piernas de Julia Roberts, que eran un milagro, han perdido todo su esplendor. Blancura, muslerío blando, palidez chachona.", calificaba el Adonis de Cuelgamuros. Y como no se había quedado a gusto, aún insistía: "Un mito inalcanzable no puede ir por la vida con esas piernas tan blancas y bacaladeras".

En similar adaptación de lo del cazo y la sartén, Edurne Uriarte, luminaria de ABC, titulaba su última pieza "Ignorantes útiles" y se atrevía a teclear: "Podríamos convocarlos a unos cursos elementales en España. O, quizá, más sencillo, pedirles que se ocupen de sus asuntos, o sea, de sus propios criminales". Se refería, entre otros supuestos pelagatos, a Desmond Tutu, Frederik Willem de Klerk, la Fundación Mandela, Mary Robinson, John Hume o Albert Reynolds. Comparen currículums. Verán qué risa.