La trama mediática

Y Dios sacó a los 33

Pasen sin miedo, que hoy las espinas sólo les harán cosquillas, empezando por el exclusivón desvelado por el editorialista de Cope. El plan que funcionó para rescatar a los mineros chilenos fue el D. D de Dios, naturalmente: "La fe de todo un pueblo ha movido la montaña desplomada sobre los mineros. Y nada más gráfico que esas camisetas que lucían los mineros con inscripciones que daban gracias a Dios como dueño y Señor de las profundidades y de las alturas de la tierra". La maquinaria, entonces, era puro atrezzo.

Loen al altísimo mientras se entretienen con este titular de primera de La Razón: "La Audiencia dejó ir a Francia a una colaboradora de ETA para cruzar a su perra". Y como ilustración, una fotografía de la tal colaboradora -que en realidad fue procesada por pertenecer a Batasuna- junto a otra de la perrita felizmente cruzada. Un recuperado de forma José Antonio Vera aprovechaba el chascarrillo para columnear: "A un servidor le parece fenomenal que Jaione Intxaurraga, en prisión por su presunta colaboración con Eta, sea partidaria de aminorar la pureza de la raza perruna vasca mezclándola con un vulgar perro francés. Las 'txakurras' euskaldunas son definidas por cierta literatura en euskera como 'rústicas, neolíticas, territoriales y algo cerdosas'. Razón de más para aficionarlas al apareo multiétnico".

Dávila, escocido

Si les parece fallido el chiste, a lo mejor le encuentran la gracia al escozor de Carlos Dávila con Pedro Jota Ramírez, que el día anterior había comparado sibilinamente La Gaceta con El Alcázar. Desde su esquela diaria en primera y bajo el original título "Aviso a navegantes", el ofendido se dirigía así al de los tirantes: "Cuando aparecimos hace casi un año, advertimos de cómo éramos; no queríamos ni despistar al lector, ni, mucho menos, engañarlo. Cuando se comete ese pecado se pierden lectores y no se gana ni un espectador. Ahí duele".

Tampoco debe de doler tanto, porque para conservar el favor de los lectores más hooligans, el ciudadano Kane de Logroño mantiene en la nómina de El Mundo a Salvador Sostres, que ayer volvió a dar gusto a esa recia parroquia. Lean y olviden si pueden: "Yo puedo entender que un hombre se coma una zanahoria o a una mujer fracasada e histérica, pero no entiendo, de verdad que no puedo entender, cómo se puede ser tan tonto y estar tan ciego para no darse cuenta de que sólo los ejércitos garantizan la paz y la democracia".