La trama mediática

Tras Irlanda, ¡nos toca!

Irlanda, la Ítaca de Rajoy y los pitonisos del requeteliberalismo, ha hecho catacroc. En lugar de llorar, los adoradores lo celebran. Con la chaqueta recién cambiada, José Antonio Gundín festeja en La Razón la gran lección para los gamberros secesionistas, nombrando expresamente a Catalunya: "La caída de Irlanda, como la de Grecia y, tal vez, la de Portugal, viene a corroborar un axioma de la economía globalizada: que los países pequeños y pobres han de renunciar a grandes parcelas de soberanía para sobrevivir entre los grandes".

Cuanto peor, mejor, La Gaceta se suma a la algarabía con un editorial titulado "España puede ser la siguiente", que incluye la sabrosa receta para evitarlo: "Un nuevo y más enérgico ajuste del gasto público, una auténtica liberalización laboral que permita crear empleo, una racionalización del sistema de Seguridad Social y una rápida consolidación y privatización de las cajas de ahorros". ¡Ñam!

Ya es tarde para lamentos, nos recrimina el editorialista de Cope. Ni especuladores ni gaitas. La clave de todo fue haber llegado a "la conclusión egoísta de que para disfrutar mejor de la vida hay que reducir el número de hijos, llegando incluso a justificar su eliminación antes de nacer. La consecuencia ha sido justamente la contraria a la que esperaban los cerebros de las políticas antinatalistas: al no tener hijos se ha restringido el consumo y se han aumentado los impuestos, al extremo de provocar la gigantesca crisis actual". De Nobel de Economía, ¿no creen?

Las pilinguis y el condón

Con los de las casullas, nunca se sabe. Un sábado te sale el que más manda diciendo que lo del condón no es tan pecado, y dos días después te viene un propio a leerte la letra pequeña. Por si se había hecho falsas ilusiones, tomen nota de lo que dice el teólogo Francisco José de la Cigoña en La Gaceta: "La Iglesia no manda que las pilinguis se relacionen sin preservativo sino que no se relacionen. No hay el menor cambio en la moral de la Iglesia que pueda deducirse de las palabras del Papa. Como por otra parte era de esperar".

También necesitaremos un exégeta para Luis María Anson, que ayer dedicó hondos elogios a las cuatro ministras del ejecutivo socialista. ¿Progubernamental de pronto? Sí, y como para él es inevitable, también casposo y machirulo. Así empezaba la loa: "Me quiero detener hoy ante el póquer de damas que se ha ligado Zapatero sobre el tapete verde de la mesa política".