La trama mediática

Acampada de jueces

No es nadie Pedro José Ramírez pariendo titulares de primera ingeniosos. "El TC y la banca se indignan por la poca altura de la política", conseguía El Mundo que nos imagináramos una acampada de tipos con toga y/o chistera. Olviden a los de la pasta. Son los de las leyes los que han dado un golpe encima de la mesa. ¿La culpa? De quién va a ser: "La bicefalia que se ha instalado en el Gobierno está siendo a todas luces negativa para la propia estabilidad del Ejecutivo y, por ende, también para el país", señalaba hacia donde siempre el editorialista de La Razón.

Si han leído algo medianamente serio, sabrán que el empecinamiento del PP en colar a un hooligan sin currículum tiene mucho que ver en el bloqueo que denuncian los dimisionarios. Ignacio Camacho, que conoce el dato, lo pasa por alto y prefiere barrer para casa en ABC: "La crisis del Alto Tribunal se suma, en cualquier caso, a una parálisis institucional generalizada que afecta a toda la arquitectura del Estado ante la prolongación artificial de una legislatura prematuramente agotada". Será eso.

Que lo disulevan

A río revuelto, ganancia de La Gaceta. A su editorialista se le hacen los dedos huéspedes y sueña en voz alta: "Una magnífica razón para plantear la disolución del propio TC, dada su manifiesta inutilidad y, sobre todo, su elevada toxicidad. Ya hemos comprobado que en lugar de ser garante de la Constitución lo es de los intereses del Gobierno. No caerá esa breva, pero eso sí que sería inédito y, sobre todo, higiénico para la democracia".

Desde Libertad Digital, Guillermo Dupuy se apunta a la idea. Les tiene muchas ganas a esos jueces: "Enterraron a Montesquieu como dan vida ahora a los proetarras. Y, que nadie se engañe, no se arrepienten ni de lo uno ni de lo otro". Es el mismo agravio que avienta, con el consabido aliño, Hermann Tertsch en ABC: "Con manos libres para la normalización, ese eufemismo con el que se menta al implacable rodillo de imposición de voluntades nazi-comunista, ETA puede dar tranquilamente por concluida su primera fase de la guerra revolucionaria para entrar en la segunda".

Se dirán que sólo falta que alguien saque lo del árbol y las nueces. Helo aquí, Luis María Anson en El Mundo: "El PNV se ha beneficiado políticamente de la violencia etarra. Como explicó muy bien Xavier Arzallus unos zarandean el árbol y otros recogen las nueces". Cansinos.