La trama mediática

Demócratas indignadísimos

Apenas se nota que los ortopensantes están como unas castañuelas al ver cumplida su propia profecía violenta. Y para disimular la sonrisa de oreja a oreja, casting de titulares para elegir al campeón de la indignación con los indignados. La Razón presenta dos candidaturas: "Democracia secuestrada" y, más chipendilerendi, "El 'tejerazo' rasta". ABC propone "Ataque a la Democracia", casi idéntico a uno de los que escoge La Gaceta, "Asalto a la Democracia". Libertad Digital opta por un mix. Se queda con la palabra "asalto", pero prescinde del fetiche "Democracia" y lo deja cual si fuera una peli de serie B de los 80: "Asalto callejero al Estado de Derecho". Más profunda, Cope titula "Inútil nihilismo callejero", mientras El Mundo se decanta por lo presuntamente descriptivo: "Los 'indignados' cruzan la 'línea roja' y agreden a los políticos".

Eso, en la corteza. Vayamos a la miga. "Mirar con simpatía o simplemente dejar hacer las andanzas de jóvenes violentos es la fórmula más eficaz para que haya más violencia", sentencia el editorialista de ABC. El de Libertad Digital pide más madera: "La democracia debe defenderse de quienes intentan aniquilarla tanto desde dentro como desde fuera". El opinatero mayor de La Razón lo calca: "La democracia ha sido amenazada y está obligada a defenderse sin complejos. Las reglas de juego que todos nos hemos dado no pueden ser alteradas ni cercenadas por una ínfima minoría que utiliza la debilidad o el oportunismo de algunos para socavar el sistema". Hablan todos de la tal democracia como si la conocieran de algo.

Masa desparramada

Paso a los argumentadores atrabiliarios. Los hay, como José G. Domínguez en Libertad Digital, que opinan que los políticos catalanes lo tienen merecido por rojazos: "En cada presidencia de consejo comarcal mora un Che Guevara dado a echarse al monte trabuco en ristre". El gacetero Román Cendoya tira por lo escatológico: "La España de Zapatero y Rubalcaba es una mierda en la que a un ciudadano que genera 16 empleos se le cierra el establecimiento por dejar fumar dentro de su propiedad, pero se permite la ocupación callejera, la persecución, la amenaza y la agresión".

Desde El Mundo, la puntilla de Salvador Sostres. Para indignado, él: "Después de tanta baja laboral fraudulenta, la masa ha creído que para ella no había límites y ahora se desparrama, caótica y totalitaria".