La trama mediática

Al final, eran cuatro

Estaban asustadísimos porque les iban a echar abajo el palacete democrático, y ahora resulta que los que empujaban eran cuatro mal contados. "22.971.350 votantes el 22-M, 125.000 manifestantes el 19-J", convertía La Razón su primera en un pizarrín. ¿Y qué quería decir con todos esos guarismos? Responde el editorialista: "Pues bien, si las elecciones en las que participaron 20 millones de votantes han decidido confiar en el PP, los pocos miles de 'indignados' tienen la obligación de respetar la voluntad popular, verdadera democracia real. Y las reclamaciones, al maestro armero de la izquierda". Recuerden el argumento ante la próxima manifestación de víctimas-fetén o de antiabortistas más fetén aun.

Y eso vale también para el opinatero en jefe de ABC, que tiraba de la misma aritmética: "Unos cientos de acampadas o unos miles de manifestantes no pueden suplantar en ningún caso la voluntad expresada pacíficamente en las urnas por muchos millones de ciudadanos". La cosa es que no sólo son menos, también son de peor calidad, según teoriza en El Mundo Federico Jiménez Losantos: "A estos señores, perroflautas o millonarios, que dicen que representan a 'la gente', hay que medirlos en términos de gentío. Y si el día era caluroso, compárese con lo que reúna el Papa a mitad de Agosto en Madrid, que eso sí que será calor y eso sí que será gente". De primera, además.

Huérfanos de Marx y Zapatero

En La Gaceta, que había anunciado el apocalipsis, alivio y desprecio. "Los sediciosos exigen una huelga general para tapar su fracaso", sentenciaba en un titular perdido de su primera. Si se preguntan quiénes son los tales sediciosos, el atrabiliario Enrique De Diego se lo aclara: "Son los comunistas de siempre, son los huérfanos de Marx y de Zapatero, del socialismo, la ideología más nefasta de la Historia de la Humanidad, que no ha generado más que miseria, de modo que aman tanto a los pobres que siempre los crean por millones".

Mejor dotado para la síntesis, José G. Domínguez resumía más en Libertad Digital: "¿Izquierda antisistema, el 15-M? Pero si es la Vetusta de Clarín tras levantarse de la siesta". La pieza se titulaba -¿les suena?- "Izquierda carpetovetónica". Pues la debe de haber para rato, según profetizaba su compañero de liberalismos cañís Agapito Maestre: "El precipitado pseudopacifista del 15-M no parará. Es un fenómeno estrictamente español". Amén.