La trama mediática

Rajoy, otro traidor

Desde lo más profundo de la gruta, el periscopio atisba un sospechoso de felonía en lontananza. Barba gris y gafas. ¿No será...? Sí, es él, según el informe preliminar del editorialista de Libertad Digital: "Rajoy no parece compartir la alarma de las víctimas y de los medios críticos con el Gobierno". El amanuense pedrojotiano lo confirma: "Quizá lo que más haya llamado la atención a los españoles desde que el pasado jueves ETA anunciara el cese de lo que denomina 'actividad armada' ha sido el cambio de actitud de Mariano Rajoy".

Como primera providencia, El Mundo dicta el voto magenta: "Sería conveniente que UPyD lograra un buen resultado electoral que permitiera vigilar las eventuales concesiones a los etarras que el PP y el PSOE puedan poner en práctica en la próxima legislatura". Desde la página de al lado, Federico Jiménez Losantos termina de calzar el sambenito de traidor al de Pontevedera: "El pacto de PSOE y PP con ETA o del PSOE con ETA y el PP, que tanto da, es el caso de traición a España más desvergonzado desde las abdicaciones de Bayona, cuando Carlos IV y Fernando VII compitieron arrastrándose ante Napoleón". Masas, enardézcanse.

El PSOE y los trenes de Atocha

Más comprensivo, como le toca a cualquier emplumado de uno de los órganos oficiosos del marianismo, Antonio Burgos señala en ABC al verdadero culpable. Se llama José Luis, claro, y no vean cómo las gasta: "El paripé de esta Falsa Pazzzzz es como una Paz Lapa que ZP ha dejado pegada a los bajos del coche de Rajoy, con temporizador". Como aperitivo, esto: "Desde la triste experiencia de la que ha liado el PSOE en anteriores campañas electorales (y a los trenes de Atocha o a los rubalcabianos indignados del 15-M me remito)". Le acaba de colgar 200 muertos al PSOE. Así, sin despeinarse.

En La Gaceta daviliana, cada vez más caótica en fondo y forma, una tal Genoveva anota desde el fondo de la cañería: "El himno nuestro no es del gusto de un stablishment amarillo de traición, y ahora en la radio y las teles del régimen sólo se escucha una algarabía de txistus, albokas y versolaris, que pretenden que esta pantomima de la paz la celebremos en vascuence". Y para culminar la ceremonia del despiste, Emilio Campmany larga esto en Libertad Digital: "No hace falta ser Mayor Oreja para darse cuenta de que el comunicado de ETA es una trampa saducea. Lo saben hasta las madres". ¿Cómo dice?