La trama mediática

Mariano y José Luis

Se llevan las parejitas en primera página. Después de las carantoñas arrobadas de Merkel y Sarkozy, ayer el kiosco nos mostraba a José Luis y Mariano como dos buenos amigos de toda la vida. ABC le echaba pompa y circunstancia: "Unidos por Europa". Más al estilo Qué me dices o Cuore, La Razón titulaba: "Tras siete años distanciados, ahora hablan todos los días". Emocionado, el editorialista coreaba "¡Que se besen, que se besen!". Con otras palabras, claro: "Esa sintonía entre PP y PSOE debe presidir los pasos de los próximos meses de nuestro país en la nueva UE". Vaya, ahora sí, ¿eh?

También al editorialista de El Mundo le gusta el pelillos a la mar: "Lo cierto es que la imagen de concertación que transmitieron los principales partidos ante los graves desafíos que enfrentamos, dio a la jornada un notable cariz. Y buena parte de la culpa fue de José Bono, que pronunció un magnífico discurso en su despedida como presidente del Congreso". Sí, en el que atribuyó a Cervantes una cita de Demócrito de Abdera, según se chivaba Santiago González en el diario pedrojotino.

Milagros de la Purísima

Esa cantada aparte, el milagro no fue obra del manchego sino de alguien con más costumbre de hacerlos. Una profesional, vamos. Los ruegos de Monseñor Cañizares en La Razón fueron atendidos por anticipado: "En Ella brilla la aurora que alumbra el nuevo día de Jesucristo, esperanza única, presencia irrevocable y sin retorno del amor infinito de Dios en favor de todos y cada uno de los hombres y naciones. ¡Madre, Purísima, ruega por España, intercede por la humanidad entera!". Aclaración para profanos despistados: se refería a la Inmaculada Concepción.

Lástima que ella también vaya a ser víctima de la tijera de la CEOE, que propone podar el calendario currelar de días de holganza en rojo. El editorialista de ABC, encantado con la idea: "Es una propuesta acertada, que merece ser tomada en consideración por las Administraciones públicas y los agentes sociales". Hay que ser tonto para sostener eso, ¿eh? No, no lo dice este humilde cortapegador, sino nada menos Antonio Burgos. Y para más cachondeo, en el mismo periódico: "Se necesita ser no ya tonto con balcones a la calle, sino tonto con carné y con la ITV pasada, para proponer, como ha hecho el presidente de la patronal, que a fin de aumentar la productividad se cambien las fiestas del calendario laboral". ¡Toma!