La trama mediática

¡Majestad, oh, majestad!

Coreografía de espinazos flexibles por Dios, por la patria y, sobre todo, por el rey. "Todos con el Rey", vocifera La Razón con caracteres tamaño mamut. Lástima que la foto no acompañe mucho, pues en ella al coronado apenas lo rodean su mujer, su hijo y la nuera que —todavía— no le ha salido rana. Luciendo la librea reglamentaria, José Antonio Vera mira al infinito y proclama "Con el Rey", antes de empezar a botar como una pelota de goma: "Los pescadores de aguas podridas andan estos días al acecho de pesca mayor a propósito del caso Urdangarín. Intento baldío, porque la ciudadanía en España sabe discernir perfectamente entre la paja y el trigo".

Si la imagen del diario azulón inspira compasión, la del frontispicio de ABC es directamente para llorar un río o dos. El abuelo de Froilán camina con la única compañía de su esposa, que luce algo que pretende ser una sonrisa. Debajo, este entrecomillado: "Vienen tiempos muy duros, pero tenemos que ganar al paro". Sí, dice "tenemos", en plural mayestático.

En el interior del vetusto periódico, los columneros recuperan el tiempo perdido y hacen leña del yerno caído. Martín Ferrand y José María Carrascal se ensañan como no se atrevieron a hacerlo antes de la nota de la casa real. Antonio Burgos aprovecha el viaje para colar una de sus obsesiones recurrentes: "Perdonen que le diga don Ignacio a Urdangarín, pero no tengo confianza con él como para llamarle Iñaki, que me suena a apelativo vascorrete de compadres de frontón y chiquitos". Además de polipresunto, vasco.

Misas blancas y negras

Cómo estará la cosa de fea para la regia institución, que en Cope ya están rezando por ella. De momento, no es un responso, sino una oración por la salvación de su alma... y de su cuerpo serrano: "La monarquía española forma parte esencial de nuestro patrimonio democrático, es expresión de la reconciliación entre todos los españoles. Es necesario preservarla y actualizar permanentemente el papel que tiene asignado".

Cosas veredes, en La Gaceta davileña también ponen velas, pero negras. "Zarzuela, boicot informativo", denuncia con crujir de dientes la hoja volandera intereconómica. He aquí el motivo del escozor: "En el almuerzo de despedida de la legislatura, presidido ayer por el Rey, no invitaron a varios medios privados –incluidos La Gaceta e Intereconomía TV–. La falta de espacio es una excusa tonta e inadmisible".