La trama mediática

Pelotas ejemplares

No hay descanso para la brigadilla de limpieza borbónica. Fregona en ristre, el editorialista de La Razón se dispone a dejar sin mácula la sagrada institución a base de jabón hiperbólico: "El respaldo de la Familia Real a principios como la responsabilidad, el rigor, el compromiso, el esfuerzo, el servicio del bien común, el saber sobreponerse a las dificultades, el talento y la integridad ha sido la tónica de su actividad pública y privada y un referente para distintas generaciones de españoles".

La percha de ese panegírico era la presencia de la infanta Elena en la entrega de unos premios del periódico azulón que llevan, créanselo, el nombre de Alfonso Ussía. "Ejemplaridad", anota nada inocentemente el portadista junto a la foto de familia del sarao. El que bautiza los galardones lustra la corona a escupitajos: "Los pelmazos de la vieja República y sus corifeos en los medios de comunicación están empeñados en convertir al Rey en sospechoso".

Y como sobra detergente, tambien entra en la colada el presunto múltiple que un día presidió la Generalitat valenciana. "Inconsistentes acusaciones", editorializa La Gaceta. Apenas se nota que es una pieza de repertorio: "Es evidente que [Camps] se enfrenta un acoso político que empaña su derecho a la presunción de inocencia".

Anson, como el Bigotes

Más ardoroso en la defensa sin fisuras del bronceado reo , Luis María Anson se deja llevar en El Mundo: "Tendría todo el derecho democrático a recuperar la presidencia valenciana para escarnio de aquellos que le han esquivado en los últimos meses y que no son pocos porque las ratas dispuestas a abandonar el barco cuando piensan que se hunde, se multiplican abundantes". ¡Anda, otro amiguito del alma!

En ABC, el lema del día es "Hablemos de Amaiur y su grupo parlamentario". Editorial y tres columnas se aplican a ello. Sin dejar de enseñar la patita, como hace Ignacio Camacho al proponer, con un par, que se trapee el reglamento pero sólo a beneficio de los buenos: "Los favores, para quienes se los merezcan. Para UPYD, por ejemplo. Favorecer al grupo de Rosa Díez y los suyos es un modo de enviar un mensaje de firmeza democrática".

Como postre, Isabel San Sebastián, toda finura: "El conglomerado etarra (...) se permite la chulería de volver a su vieja fórmula del no pero sí, te la clavo sólo un poquito. Disculpen la ordinariez, pero me vence la indignación".