La trama mediática

Las bombas de Mariano

Cuerpo a tierra, que viene Mariano. A bordo de un bombardero, nada menos, que es como lo retrata ABC en una de sus chiripitifláuticas portadas que le encarga a Mingote. "Rajoy descubre sus armas", dice un titular junto al infantiloide dibujo del pontevedrés dejando caer tres torpedos desde un avión. "Cautela", "Prudencia" y "Sentido común", reza cada uno de los proyectiles, que explotan tan ricamente mientras dos monigotes saludan con jolgorio al Barón Azul en su vuelo regenerador. Vergüenza ajena, no; lo siguiente.

Como complemento, un editorial titulado "Cartas boca arriba" del que quedan exentos y la columnera Isabel Sebastián poniendo tarea al inminente huésped de Moncloa: "Si Rajoy aprovechara su mayoría para intentar una reforma constitucional que pusiera las cosas en su sitio en términos de representación real, sin esta sobreprima escandalosa de la que disfrutan catalanes y vascos separatistas desde 1978, recibiría un gran aplauso del conjunto del respetable, que es quien paga la factura".

Por pedir, que no quede. Carlos Dávila también tiene un encargo para el nuevo conseguidor: "Rajoy comienza hoy su etapa presidencial y quedaríamos defraudados si lo que ha sido una de las preocupaciones de su partido, el esclarecimiento del Faisán, quedara ahora nublado o por el déficit o por el paro", se desgañita en La Gaceta. No es ninguna casualidad que Federico Jiménez Losantos exprese el mismo anhelo en una descarga de El Mundo titulada "Los papeles del Faisán", que termina así: "Señor presidente, desclasifíquelos".

Vidal, nostálgico aznariano

Desde Libertad Digital, Agapito Maestre tiene otra petición, pero no para Supermariano sino para los que le limpian los zapatos. Muy ilustrativa, por cierto: "¿Conseguirán los medios de comunicación más cercanos al PP ir un poco más allá del Gobierno?, ¿conseguirán esos medios dejar de ser extensiones, más o menos acertadas, del PP para ejercer una genuina labor de orientación crítica?".

Ajeno a esas demandas, César Vidal recuerda con nostalgia en La Razón a Aznar, su héroe. Él sí sabía desfacer entuertos: "No hemos tenido un gobernante como él en el plano internacional desde el S. XVIII. Defendió los intereses nacionales con un arrojo inquebrantable que lo mismo dejó de manifiesto en Bruselas que en Perejil o en las Azores. Así podía haber seguido la situación de no ser por ZP y su recua de incapaces".