La trama mediática

Rajoy, aviso número uno

Como están acostumbrados a la cara, hoy comenzamos con la cruz o, lo que es lo mismo, con el fuego amigo. "Luces y tinieblas", anuncia el editorialista de Libertad Digital. Como imaginan, este copia-pegador se fue a lo segundo: "Los nombramientos de Gallardón y Fernández Díaz nos hacen temer la más bochornosa continuidad de una crisis no menos grave como es la que nos afecta como nación y como Estado de Derecho". ¡Zasca!

Eso, como aperitivo. El resto del menú lo sirvió en su blog el comandante en jefe de la nave pluscuamliberal, Federico Jiménez Losantos. No se lo van a creer; hay uno que le cae peor que su enemigo íntimo y exalcalde de Madrid: "Pero Gallardón hace bueno a Jorge Fernández. De él cabe esperar infinitas genuflexiones ante la izquierda y ningún esfuerzo de saneamiento de las más altas instancias judiciales –Constitucional, Supremo y CGPJ–, corrompidos hasta el tuétano por la partitocracia".

Esto promete. Y no sólo por el flanco más hooligan. También en la legión adoratriz surge algún 'pero'. Vean por dónde supura la herida del editorialista de Cope: "Rajoy le da menos peso a las cuestiones sociales, quizás por eso se ha perdido la oportunidad de crear un ministerio dedicado a la familia". ¡Ah, la familia...!, que diría un Corleone.

La maldad de Vera

Otra liebre que salta: al lustrabotas mariano oficial, José Antonio Vera, se le ha clavado una espinita. "Sobresalto" lo llama él en su columna de La Razón: "A Mariano Rajoy le ha quedado un equipo de Gobierno bastante compacto, aunque con algún sobresalto de última hora". Dos líneas más abajo, la maldad: "Hubo un dirigente a quien se le sondeó para Economía y Competitividad, pero que la rechazó".

¿Por qué esa bofetada como quien no quiere la cosa a Luis de Guindos? Lo comprenderán leyendo el aterciopelado perfil del antedicho en El Mundo. Rajoy ha nombrado a un rival de kiosco: "Luis de Guindos, hasta hoy miembro del Consejo de Unidad Editorial y columnista habitual de nuestro suplemento Mercados, es una de las personalidades más brillantes, solventes y con mayor proyección internacional del nuevo Gobierno".

Como contrapunto pelotero sin fisuras, Carlos Dávila inclina el espinazo en La Gaceta. "Un estupendo Gobierno", aclama desde su recuadrito. Y para no dejar lugar a dudas de la adhesión inquebrantable, el editorial del día se titula "Esto ya es otra cosa". Y tanto que sí.