La trama mediática

Un real chollo

Es triste pedir, pero más triste es robar. No se extrañen si les viene alguno de los vasallos de su menesterosa majestad con la pluma de adular en una mano y en la otra, una hucha con forma de cabeza borbónica. "El sueldo de Don Juan Carlos es 2,6 veces menor que el de la reina holandesa y 4,4 que el de la danes", lloriquea La Razón en primera. Una miseria, teniendo en cuenta la productividad del destajista coronado: "Es evidente el valor que en términos económicos, con su apoyo a la marca España y a nuestras empresas en el exterior, entre otras acciones, aporta una institución como la Corona a la sociedad española", justifica el editorialista del diario azulón.

Claro que sí, una ganga, como avienta en ABC el juglar de la corte Ignacio Camacho: "A ver si restaurar la democracia y detener un golpe de Estado no vale, sólo eso, trescientos mil euros al año". Un momento... ¿trescientos mil? Pues en la portada del vetusto periódico se dice otra cosa: "El Rey cobra 140.519 euros brutos al año". Como en los contratos trafulleros hay letra pequeña: "El Monarca percibe otros 152.233 para representación". Como si las cuentas no vinieran suficientemente amañadas de origen.

Las elecciones, más caras

En La Gaceta, que está batiendo récords de entrega juancarlesca estos días, la cosa se contaba así en primera página: "La Corona cuesta a cada español 19 céntimos al año". Como en el resto de las cifras que nos han espolvoreado, faltan los infinitos extras. Pero tanto da porque, según el editorialista intereconómico, el suegro de Urdangarín sigue siendo un chollo: "Sin duda un presidente de la República, incluidas las periódicas elecciones, nos saldría bastante más caro". Ahí tienen una idea, señores De Guindos y Montoro: eliminen las lujosas "elecciones periódicas", que esas sí que cuestan un riñón.

Contra pronóstico, los opinateros de Libertad Digital preferían hozar en otros lodos. La única excepción era el moralista de ocasión José García Domínguez, que está muy por encima de chismorreos plebeyos: "Andan de enhorabuena las comadres del marujeo audiovisual: auditando las cuentas del Rey en las corralas televisivas, van a disponer de carnaza para las fieras durante una temporada", comenzaba su diatriba. Para el final dejaba una curiosa idea en el aire: "En fin, ya tarda el honrado pueblo en reclamar la guillotina electrónica en la Puerta del Sol". ¡Jo!