La trama mediática

Igualdad según y cómo

El espíritu de Goebbels guía las plumas cortesanas de Carpetovetonia, que se afanan en convertir una mentira en verdad por el procedimiento de la repetición. "Todos somos iguales ante la ley", vocifera ABC en primera junto a una imagen del yerno letal de Don Borbón. En el interior del periódico que estuvo un mes sin informar del asunto, el editorialista repite el mantra: "Nada más propio de la igualdad ante la ley que el normal discurrir de este proceso, que hace impertinente el escrutinio continuo a la Casa del Rey, como si estuviera obligada a comentar cada novedad judicial".

En La Razón, la misma cantinela. "La Justicia es igual para todos", reza el titular de un minieditorial relleno de crema pastelera: "La valerosa actitud de la Corona en este complicado asunto ha sido intachable pese a que algunos han querido pescar en río revuelto". De propina, en la primera se despoja del título nobiliario al apestado: "El 'no duque' sin asignación. Doña Cristina sí es duquesa de Palma pero no tiene el título en propiedad porque sólo se le concedió el uso, y su esposo no ha recibido nunca asignación de Zarzuela". Ya.

Juan Carlos lo sabía

Pues mucho ojito, porque según advierte La Gaceta, a la hija mayor del rey le rondan las togas: "Temor a que el juez Castro cite también a la Infanta Cristina", abre su portada a todo trapo el pasquín intereconómico. Quizá para compensar el susto, en el editorial se ofrece una dosis de recuerdo del potito de rigor: "La decisión del juez Castro, instructor del caso Babel, demuestra de forma gráfica la igualdad de todos ante la ley –como subrayó el propio Don Juan Carlos en su discurso navideño– y que en un Estado de Derecho quien la hace la paga".

También El Mundo se apunta a la martingala de lo igualísimos que somos ante las leyes, aunque al argumentarlo, demuestra exactamente lo contrario. Y por duplicado, además. "Todo indica que el Rey conoció la inminente imputación de su yerno y tomó la decisión de dar un paso al frente", escribe como si tal cosa el editorialista. En la página siguiente, el vicejefe del diario pedrojotiano, Casimiro García-Abadillo, anota: "Hasta el momento, Zarzuela ha manejado bien la situación. Era evidente que el Rey sabía, cuando leyó su mensaje de Navidad, que su yerno iba a ser imputado en breve". Por supuesto, a todo el mundo se le avisa con tiempo de la imputación de un familiar.