La trama mediática

Rajoy, traidor

Rebelión en la granja carpetovetónica. Los moradores de las cochiqueras del fondo a la derecha se tientan los bolsillos y despotrican contra el recién nombrado comandante en jefe de la piara. "Menos impuestos y más libertad", vocifera el editorialista de Libertad Digital, cuyo columnero, Manuel Llamas, pone nombre a la infamia. Se llama Mariano: "Hoy por hoy, tras sus primeras decisiones, Rajoy tan sólo ha demostrado ser otro socialista mentiroso y, por tanto, su período de gracia llega a su fin".
Los opinateros de El Mundo se suman al fuego amigo. "Fueron votados para que echaran del palacio de los topos a los socialdemócratas boleros y pucherones, y a las dos semanas de estar en el poder los virginales liberales se comportan como lobos socialdemócratas", denuncia Raúl del Pozo. Con más ardor aun, David Gistau se tira de los pelos por la traición: "Si de lo que se trataba era de seguir oyendo esas sandeces cuatro años más, uno habría preferido escuchárselas a José Blanco o a Rubalcaba, a los que no en vano esas proclamas redentoras les salen de un modo mucho más natural que a unos socialistas de derechas".

También ABC y La Razón

Hasta en ABC, fortaleza del marianismo fetén, Tomás Cuesta rompe filas y se acuerda de las muelas de los que le van a rascar la cartera: "Lo difícil será encontrarle la gracia a ese tiro de ídem que grava — o sea, agrava— las rentas del trabajo. ¿Cómo hemos de tomarnos el que, para empezar a hablar, los nuevos mandamases se desdigan de plano? ¿Hemos de suponer que, en el furgón de los recortes, viajaba de extranjis un recorte de mangas?".
Mucho ojo, porque también los fieles y leales emplumados de La Razón empiezan a farfullar por lo bajini. Lean entre líneas a José Antonio Vera y comprobarán que su entusiasmo suena a orgasmo fingido: "Los ciudadanos que le han dado la mayoría absoluta al PP aceptan que el Gobierno tome medidas drásticas que socavan sus sueldos, pero esperan que el Ejecutivo sea diligente y haga la reformas que hay que hacer para que la crisis no la paguen los de siempre".
Menos mal que a Rajoy le queda La Gaceta, desde donde la samurai Carmen Tomás sale presta en su auxilio: "No le ha temblado la mano. Estas cosas hay que hacerlas deprisa, no tenemos tiempo para otra cosa. Ni siquiera para perder un minuto en los que ahora se hacen de nuevas y hablan de incumplimiento de contrato". Algo es algo.