La trama mediática

Más fuego amigo

Sangran las úlceras cavernarias ante la pachorra rajoyesca. "Más concreción, señor Rajoy", pide el editorialista de La Gaceta davileña, que hasta ahora se había mordido la lengua. En la página aneja,  Pomerol, uno de los muchos embozados bajo seudónimo en el papel intereconómico, saca a pasear la mano de atizar collejas: "El PP es el que es y no el que a tantos gustaría que fuera; no es un partido liberal puro, ni es un partido conservador, sino una especie de paella mixta sin ingrediente predominante". ¡Pumba!
Deberían empezar a temblar en la Moncloa liberada. También a Pedro Jota Ramírez se le están hinchando las narices. "Rajoy debe una explicación a los ciudadanos", se embravece el editorialista de El Mundo antes de soltar un directo a la mandíbula del presidente desaparecido: "Es evidente que no era esto lo que los españoles esperaban ni tampoco se corresponde con las expectativas que existían en los mercados acerca de la determinación del nuevo Gobierno español".

Mariano, populista de derechas

Cuanto más a la diestra, mayor rebote. "Populismo de derechas", se mesa los cabellos Emilio Campmany en Libertad Digital. Su mellizo ideológico, Guillermo Dupuy, sale también a degüello contra las excusas de mal pagador del gobierno de estreno: "¿Son culpables los socialistas de que Rajoy haya preferido subir los impuestos antes que suprimir despilfarros como los miles de millones de euros que los funcionarios van a seguir dedicando a la llamada cooperación al desarrollo o al fomento y estabilidad de la inserción laboral?". Curiosa forma de enseñar la patita, por cierto.
En ABC, tregua. Los que anteayer se salieron de la fila han vuelto a apretarse en ellas y se dedican a escribir (Carlos Herrera, Ignacio Camacho) odas a los reyes magos. Mientras, el editorialista del vetusto diario saca del baúl a los causantes de todos los males de la patria: "Los nacionalistas han comprendido que las soluciones a esta crisis, como tantas otras exigencias de las sociedades modernas, se mueven en sentido contrario a sus pretensiones segregacionistas". Qué harían sin el comodín del populacho.
Tras el fácilmente imaginable toque de atención a los que habían protestado entre dientes días atrás, también La Razón de nuevo se postra de hinojos. Exagerando la nota, incluso, como prueba un gigantesco titular de portada que reza: "Ofensiva contra el fraude". Ya será menos.