Tres por semana

Sexo clandestino

Polydise (Lev Koszegi)Os damos la bienvenida a este blog hablando de un tema tan actual como clandestino: el poliamor. Aunque es un término que la RAE no recoge, designa una relación de convivencia estable que une a más de dos adultos y que implica relaciones sexuales entre ellos. Es decir, es algo más que un ménage à trois [muy de moda gracias a ‘Vicky, Cristina, Barcelona’] o una orgía sabática.

Como siempre, la novedad de esto es relativa. Prácticas de cohabitación similares se inventaron hace miles de años. Su existencia está documentada por manuales didácticos que enseñaban al amante a excitar al amado. Robert Van Gulik (1910-1967), autor de referencia en el tema sexual, detalla en ‘La vida sexual en la antigua China’ (Siruela) las prácticas más habituales en las alcobas del lejano Oriente. Entre ellas narra cómo, en la época imperial, era costumbre que el hombre compartiera techo y lecho con su mujer y sus concubinas. Uno de los rasgos más llamativos de esta comunidad doméstica es que era la mujer la encargada de elegir a las concubinas que terminarían en la cama de su marido. Es decir, era la ‘legítima’ la que imponía su criterio al marido. [¿Te imaginas que tu novia eligiera por ti?]

Otro rasgo que prueba la caducidad de este sistema estriba en que el sexo con la mujer oficial se restringía a sus días fértiles. Este período era el único en el que el hombre podía correrse; lo cual indica la supremacía del fin reproductivo por encima del disfrute. Sin embargo, el hombre no debía consumir el acto sexual con las concubinas, puesto que se consideraba una pérdida de vigor que iría en contra de la eugenesia buscada. [¿Te has enfrentado a ejercicios de contención parecidos?]

Ahí quedan nuestras preguntas, que por supuesto van dirigidas a todos los sexos posibles y los que aún quedan por inventar. Bienvenidos a todos y ¡a disfrutar!