Tres por semana

Detrás de la puerta de los 'love hotels'

"Sólo hay un problema: vivo con mis padres. Pero si haces todo lo que te digo, no pasará nada". Escuché estas palabras de boca de un treintañero en el metro. No iban dirigidas a mí sino que relataban su hazaña sexual -"la mejor tía que me he tirado en mi vida, tío"- a un compañero de trabajo, mientras le explicaba cómo había tenido que taparle la boca para ahogar sus gritos.

selección de habitasImagino que muchos habremos vivido esa experiencia alguna vez. ¿O no? Pero me cuesta imaginar repetirla durante meses y meses, años y años. Basta pensar que tradicionalmente ha sido uno de los motivos principales de la emancipación de los hijos.

Como alternativa me vinieron a la cabeza los love hotels japoneses (conocidos como albergues de tránsito en Argentina, moteles de paso en México y como hoteles por horas aquí), donde las parejas –y turistas curiosos- meten yenes en una máquina instalada en la recepción y reciben a cambio la llave de la habitación elegida (ya sea de temática mang, decorada con hello kitty, de sadomaso, romántica, llena de espejos, con disfraces de todo tipo para los huéspedes…).

Posibles de alquilar por una hora, dos, tres, cuatro o la noche entera por precios que oscilan (en España) entre los 40 y los 80 euros, estos hoteles priman la discreción y suelen estar preparados para evitar al máximo el contacto entre huéspedes. Sin llegar a la sofisticación japonesa, las habitaciones suelen disponer de camas redondas, jacuzzis en el baño, luces rojas, espejos en el techo, todos los canales porno posibles en la televisión y otros complementos asociados con el sexo esporádico, adúltero o morboso.

En Barcelona es fácil tropezar en los bares nocturnos con folletos del hotel Regàs y del hostal La Paloma y rebuscando por Internet aparecen los apartamentos Luxtal o el Berlin 53 pero en Madrid no he sabido encontrar ninguno, más allá de los que se ofertan en sitios de contactos y parecen ser de particulares. ¿Tú conoces algún otro? ¿Los has probado? ¿Qué te parecieron? ¿Otras alternativas?